martes, octubre 07, 2008

Luis Pousa, Al margen de la crisis

miercoles 8 de octubre de 2008
LUIS POUSA
CELTAS SIN FILTRO

Al margen de la crisis

La sociedad gallega no es uniforme, en ella se debaten y negocian diariamente distintos intereses, y existen distintas maneras de acercarse a la realidad y transformarla. Sin embargo, todavía hay políticos tentados de arrogarse la representación de todos los ciudadanos, un proceder que llevado al extremo ha tenido consecuencias históricas nefastas. De ahí que no sea conveniente invocar fantasmas mientras no se conozca la fórmula para deshacerse de ellos.

Con unas elecciones autonómicas al doblar la esquina y una crisis económica que desconoce fronteras, no era esperable que el Debate sobre el Estado de la Autonomía fuese utilizado por los actores políticos para arrogarse cada unos de ellos el papel de intérpretes únicos de la voz de la calle. Ese prototipo de ciudadano omnicomprensivo, no nacido de madre, sino creado por un complejo modelo de valores estadísticos.

Infelizmente el jefe de la oposición no ha podido sustraerse a la tentación de arrogarse, por unas horas al menos, el papel de ser "la voz de los gallegos", fuesen éstos marineros o campesinos, restauradores o empleados de banca, dependientes de grandes almacenes o cirujanos de un hospital. Todos y cada uno de ellos estaban en él porque él era todos y cada uno de ellos a un tiempo. Quizá a su subconsciente acudían aquellos episodios pasados en el que los de la boina y los del birrete agrietaban la unidad del Gobierno popular con sus luchas cainitas.

Al margen de la crisis y de los efectos que ésta puede tener sobre Galicia, Alberto Núñez Feijóo planteó su intervención como la del candidato del PPdeG a la presidencia de la Xunta, y lo hizo mediante el método de distinguir tres etapas: una buena, la de los dieciséis años de gobierno Fraga; una pésima, la actual del Gobierno bipartito; y una en la que lo mejor llegará cuando él sea presidente, pues todos los problemas serán solucionados a golpe de mayoría absoluta, aunque eso sí, respetando a las minorías.

No es por fastidiar, pero la realidad demuestra que ni aquí ni en ningún otro sitio la mayoría absoluta es razón suficiente para solventar los problemas de la sociedad ni evita que se cometan errores.

Con el panorama apocalíptico descrito y teniendo identificado según él al máximo responsable del mismo, no tiene sentido que Feijóo le haya ofrecido colaboración al presidente Touriño, salvo que sea para echarlo. Porque, siguiendo su argumentación, cómo se puede colaborar con quien, según él, lleva más de tres años cometiendo desaguisado tras desaguisado.

Si el líder del PPdeG está firmemente convencido de que las cosas están tan rematadamente mal como él las describe, lo que tenía que haber hecho ayer, en sede parlamentaria, era pedir un adelanto de las elecciones de forma inmediata. Como no lo ha hecho, hay que suponer que apela al sentido común de los demás para que relativicen el alcance y la proporción de sus acusaciones y críticas.

Ciertamente, Galicia no es ajena a la crisis económica (y de confianza) que golpea medio mundo, pero la resiste, y hay que reconocer que el Gobierno bipartito no ha estado quieto ni ha esperado a lo inevitable para tomar decisiones, con arreglo a un orden de prioridades. Con mayor o peor fortuna, ha llevado la iniciativa y afrontado los retos del cambio hacia un nuevo modelo.

http://www.elcorreogallego.es/index.php?idMenu=13&idEdicion=1030&idNoticiaOpinion=350895

No hay comentarios:

Publicar un comentario