jueves 26 de julio de 2007
Promesas sin contenido
ESTÁ claro que Rodríguez Zapatero es especialista en promesas de cara a la galería. Los ya famosos 2.500 euros por hijo, anunciados a bombo y platillo en el Congreso de los Diputados, no acaban de articularse de forma convincente para los ciudadanos, como ABC puso de relieve desde el primer momento. Tras una comparecencia llena de generalidades a cargo de Jesús Caldera, los grupos parlamentarios plantearon serias dudas sobre la futura ley que debe regular la materia, y todos sin excepción rechazaron la pretensión de dar efecto retroactivo a la medida desde el día del anuncio presidencial. Lo mismo ocurre en la política de vivienda. Cambian las responsables del Ministerio, pero el departamento sigue funcionando a golpe de ocurrencia. La titular anterior, María Antonia Trujillo, batió todas las marcas al ocupar durante tres años seguidos el último lugar en las encuestas de valoración. Ha dejado muy poca huella, salvo aquella singular aportación de las «soluciones habitacionales», una agencia pública ineficaz y una ley del Suelo que se limita a recoger los restos del naufragio de las competencias del Estado. Porque el problema principal deriva, en efecto, del error de Zapatero al crear un Ministerio cuyas funciones están transferidas a las comunidades autónomas y que, por tanto, no tiene nada que hacer, salvo lanzar al aire algunas ideas peregrinas. Carme Chacón, la nueva ministra, empezó también por el camino de la retórica al asegurar en su toma de posición que la falta de vivienda no debe ser obstáculo para ningún proyecto vital. No es ésa precisamente la opinión de muchos millones de jóvenes, de padres de familias y de consumidores que pagan a precio de oro la cuantía mensual de su hipoteca.
Ahora, el presidente promete que va a facilitar viviendas de alquiler a los jóvenes con el objetivo de «contribuir a su emancipación». Palabras huecas, porque no dijo nada sobre cuándo, cómo y con qué financiación cuenta para poner en marcha una promesa enmarcada -una vez más- en la interminable campaña electoral que el PSOE ha emprendido hace ya algún tiempo. Carme Chacón ha sido incapaz de desvelar las medidas concretas que piensa impulsar el Ejecutivo, limitándose a rogar -ante un sorprendido auditorio- que los promotores urbanísticos colaboren en el proyecto y hagan posible que los jóvenes accedan a una vivienda. Frases vacías que reflejan una vez más que ese Ministerio resulta superfluo, y lo mejor que podría hacer el Estado es colaborar con las comunidades autónomas en busca de soluciones eficaces, dando por supuesto que no existen fórmulas mágicas. Zapatero se supera a sí mismo asegurando que piensa hacer muchas cosas en el futuro, pero los ciudadanos rechazan las promesas sin contenido que no cuentan con el consenso social y político y que carecen de medios concretos de financiación.
miércoles, julio 25, 2007
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