Listos
24.07.2007 -
MARÍA MAIZKURRENA
Antes de la famosa viñeta (la de Mahoma no), coincidiendo más o menos en el tiempo con la dimisión de Piqué, se hablaba del precio de la vivienda, que siempre es noticia, lo mismo cuando sube que cuando la súbida no es descomunal (milagro sería que bajara, aunque hay profetas que lo anuncian). En la radio una voz decía que la vivienda había subido poco, y otra voz hacia ver que ese 'poco' era el doble del coste de la vida. Todo es poco. Somos grandes, somos listos y nos ufanamos de que el piso en que vivimos cuesta mucho más que el día en que lo compramos, sin percatarnos quizá de que a la mayoría de ciudadanos eso no nos sirve de nada, salvo que vendamos el piso y nos vayamos a vivir a un hotel o a la acogedora bóveda de un puente. Para que se vea y compruebe la listeza del personal, su vivacidad, su rapidez de reflejos, la famosa viñeta (la de Mahoma no, la de 'El Jueves') ha hecho que la popular revista satírica, concretamente el número secuestrado, esté entre los objetos subastados en eBay, sitio de subastas de Internet, y que algunos precios de salida sean de 1.000 y hasta de 2.500 euros, porque si aquel pide 1.000 yo no voy a pedir menos del doble, sino más bien más. Todo es poco, especialmente a la hora de pedir. Ahora el presidente Zapatero, a quien desde los últimos cambios ministeriales se le ve embarcado en un final de legislatura muy activo, anuncia medidas en el terreno de la vivienda, que es amplio, para facilitar la emancipación de los jóvenes. Y la principal línea de acción de su Gobierno pasará por ofrecer precios de alquiler asequibles, y claro está, algo que alquilar, que sería bueno que lo hubiera, aunque se tratara de microviviendas. Para muchos jóvenes, y por distintos motivos, es preferible disponer de una habitación en otro lugar que de una habitación en casa de sus padres. En fin, lo que hace el Gobierno es tomar medidas para corregir ciertas carencias y desproporciones del mercado, porque una habitación, incluso no siendo excesivamente amplia, con su baño y su cocina, puede llegar a costar mucho más de lo que vale. Es lo que pasa en general con la vivienda, sobre todo en España, país de listos, y en Euskadi, que aún forma parte del ominoso 'Estado' (en Euskadi también sabemos pasarnos de listos, ya se demostró en el conspicuo ejemplo de la Hacienda guipuzcoana). Estas características psicológicas del mercado, que vuelven más cara la vivienda al sur que al norte de los Pirineos, donde la renta per cápita es mayor, habría que estudiarlas bien. ¿Será que les superamos en número de 'listos' por metro cuadrado? Por cierto: nadie ha pujado en Internet por esos ejemplares de 'El Jueves' ofrecidos a módicas cantidades con tres ceros. Parece que el delirio colectivo sólo afecta a la vivienda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario