domingo, febrero 18, 2007

Alcantara, Hasta la bandera

lunes 19 de febrero de 2007
Hasta la bandera
MANUEL ALCÁNTARA

Hubo un tiempo, según cuenta Anatole France, en el que el desierto estaba lleno de anacoretas. Había tantos que no se podía dar un paso sin pisar a alguno de ellos. Ahora, no inmediatamente, sino en el año 2009, van a estar superpoblados los altares, ya que la Iglesia prepara «una gran beatificación de mártires de la Guerra Civil». Explica Fray Luis de Granada que los mártires se llaman así porque la palabra quiere decir testigos, ya que dieron testimonio de la fe que profesaban.No habla el gran místico español de qué clase de fe. Tampoco el diccionario de la Real Academia, que define la palabra martirio como la muerte o el tormento padecidos «por causa de la verdadera religión y también por otro ideal u otra causa». Quizá estas definiciones permitan incluir asimismo a quienes murieron o fueron torturados dando testimonio de distinto ideal y no sólo de las 6.832 víctimas de la atroz persecución religiosa durante aquellos tres convulsos años en los que nuestros mayores se dedicaron, en exclusiva, a eliminarse unos a otros.Lo cierto es que habrá 200 nuevos beatos en el año 2009, coincidiendo con el 70 aniversario de aquella íntima catástrofe cuyo eco sigue atronándonos los oídos y perturbándonos los corazones. ¿Será verdad que las guerras civiles duran un siglo y que hace falta que transcurran tres generaciones para que cuajen las piadosas gestiones del olvido? Ni lo sé, ni me preocupa, ya que no entra en mis proyectos estar vivo cuando se cumpla el centenario del horror.Su Santidad Benedicto XVI tomó la decisión de no presidir las ceremonias de beatificación y reservarse para las canonizaciones, que son menos y de mayor rango. También entre los martirizados hay jerarquías, vista la escala de padecimientos y su pública resonancia, pero el caso es que en los altares va a haber un lleno hasta la bandera y según qué bandera.

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