viernes 25 de mayo de 2007
PSE y Batasuna, guión compartido
AUNQUE ya se sabe que para el Gobierno «no existen» las informaciones sobre la negociación con ETA porque proceden «de un partido ilegal», el diario «Gara» publicó ayer nuevos datos sobre el diálogo entre el Partido Socialista de Euskadi y Batasuna. La concreción de los pormenores va a exigir del Gobierno y del PSOE mayores dosis de convicción en sus desmentidos, porque la duda que asalta a la opinión pública ya no es si «Gara» miente o no. La auténtica duda es si el Gobierno ha dicho la verdad alguna vez. Si es cierta la información de «Gara», el 29 de mayo de 2006 el PSE y Batasuna celebraron una reunión en la que convinieron llegar «a un acuerdo político resolutivo» antes del 31 de julio, y fijaron una agenda conjunta de gestos y mensajes para preparar a la opinión pública. A tenor de la información, resulta evidente que tanto socialistas como batasunos acordaron sincronizar sus actuaciones; que las decisiones políticas del PSOE y del Gobierno se ajustaban al guión pactado con Batasuna; y que en dicha reunión hubo una negociación política en toda regla. El PSOE ya ha dicho que no es cierta la información y pide que se crea antes «a un gobierno democrático» que «a una banda terrorista o un periódico cercano al terrorismo», a cuyas páginas, sin embargo, ni Patxi López ni Jesús Eguiguren han dudado en acudir para exponer su disposición a la negociación con Batasuna. Como los portavoces del PSOE decían lo mismo antes del alto el fuego y de ser desautorizados por los propios dirigentes socialistas vascos que reconocieron los encuentros con Batasuna, sus desmentidos carecen hoy de crédito alguno.
Además, sucede que aquella reunión de 29 de mayo de 2006 marcó el inicio de una serie de decisiones y declaraciones públicas, hechas en los días posteriores, que confirma, por sí sola, la existencia de, al menos, un pacto bilateral entre socialistas y batasunos. El diario «Gara» recuerda alguno de los gestos pactados. Pero hay más. El día 30 de mayo, Patxi López calificó a Batasuna de «interlocutor necesario», aunque fuera tan ilegal entonces como ahora. El mismo día de la reunión, el dirigente del PSE Miguel Buen acusaba al juez Grande-Marlaska de «coincidir más con los deseos del PP que con los del gobierno». El 31 de mayo, el fiscal de la Audiencia Nacional se oponía al ingreso de Otegi en prisión. El 4 de junio, en acto público en Durango, Arnaldo Otegi proclamó que «estamos ganando». No obstante, fue la reunión pública que mantuvieron Batasuna y PSE, el 6 de julio, en un hotel de San Sebastián, la que formalizó el reconocimiento político de la coalición proetarra por parte de los socialistas. José Blanco pidió perdón al PP por no haberle comunicado con antelación la celebración de este encuentro. Para «Gara», no sólo las declaraciones de López tendrían su origen en la reunión con Batasuna; también las del propio presidente del Gobierno en el debate sobre el Estado de la Nación y en el anuncio del inicio del diálogo con ETA.
Estos hechos sí son ciertos y, además, se entienden mucho mejor con la explicación del pacto entre Batasuna y PSE, siempre negado por el Gobierno y el PSOE, al igual que los veinticinco encuentros anteriores, que ayer ratificaba «Gara». El Ejecutivo y los socialistas pueden organizar un nuevo coro de ofendidos y rasgarse las vestiduras porque haya quien crea antes a ETA que a ellos. Si Batasuna era el «interlocutor necesario» del PSE y nadie dudó de «Gara» cuando publicó el comunicado de alto el fuego de ETA, el presidente del Gobierno -y no otro- tiene la responsabilidad de hacerse merecedor de la confianza que también reclamó en su día bajo promesa de no pasar las líneas rojas que, desde el comienzo de la legislatura, se han ido quebrando, una a una.
Todo apunta a que cada vez que el PSOE y el Gobierno nieguen la veracidad de las informaciones de «Gara», Batasuna y ETA darán más datos y documentos sobre el proceso de negociación. Esto es una humillación del Gobierno de España y Rodríguez Zapatero debería evitarla, tomando la iniciativa de informar con lealtad a la opinión pública acerca de cuánto tiempo han estado el PSOE y el Ejecutivo negociando con ETA; qué documentos se han firmado y qué pactos se han alcanzado. Todo será mejor que ver a ETA zarandeando al Gobierno no por haber sido firme, sino por no cumplir sus compromisos.
jueves, mayo 24, 2007
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