viernes 10 de octubre de 2008
Unos Presupuestos estériles que deben ser devueltos
Rafael González Rojas (Elsemanaldigital.com)
A Zapatero le dio un repente y decidió actuar. Reconocida por fin la crisis (todavía se oyen las carcajadas de los diputados de cuando, recientemente, Solbes, como quien no había roto un plato, dijo aquello de: "Nosotros no hemos negado nunca la crisis"), Zapatero ha anunciado dos medidas excepcionales para hacer frente a los efectos de la crisis financiera internacional. Se garantizarán los depósitos de los ahorradores hasta 100.000 euros y se creará un fondo de 30.000 millones de euros a cargo del tesoro para inyectar liquidez.
"¡Al fin parió la burra!", como solía exclamar aquel inolvidable profesor de latín. Los del PP lo han visto hasta bien. Están en plan de colaborar. Y deben hacerlo, aunque, como cuando uno se acuesta con niños, ya veremos cómo salen de pringados de esa colaboración. ¡Es que la tropa con que hay que colaborar tiene tela! Pero, en fin, colaboremos. Y lo primero que hay que hacer es preguntarse si las dos medidas anunciadas por el Gobierno van a resolver los graves problemas que sufre la economía española. Para el ciudadano medio son estos dos: el paro y la carestía de la vida. Es lo que palpa. Esperemos que ése sea el objetivo que finalmente persigue el Gobierno con su decisión.
Ahora bien, esas dos medidas, que son de mucho peso, pueden ofrecer una grave incoherencia con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE). Así lo ven los expertos, y por eso el Partido Popular –que ya había considerado que los Presupuestos no eran realistas- exija ahora que sean retirados por "estériles para luchar contra la crisis".
Sin embargo, la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, ha reiterado el respaldo de los populares a la propuesta de Zapatero. Pero, claro, la mujer se lamenta de que los socialistas no le hubiesen hecho caso a su partido cuando éste hace ya algún tiempo propuso esas mismas medidas para dar tranquilidad y seguridad a los ciudadanos. Pero, en fin, mejor tarde que nunca. Zapatero carece de reflejos –eso lo tiene más que demostrado-; se ha llevado semanas tocando el violón, alardeando de que tenemos uno de los sistemas financieros más estables del mundo, mientras que otros países actuaban. Sin duda le tenían obnubilado las lecciones de democracia activa que le daba ese nefasto Bush, que sometía sus propuestas al Senado y a la Cámara de Representantes, mientras que él, Zapatero, haciendo gala del desprecio que le merece el Parlamento, no las ha sometido a ningún debate; y es más, se ha permitido comunicar al líder de la oposición sus propuestas minutos antes de que las hiciera públicas. Y esas -como ha criticado la señora Cospedal-, no son maneras de llegar a acuerdos con el principal partido de la oposición, al que los socialistas le piden que meta el hombro, que colabore, pero, eso sí, calladito.
¡Callarse, cómo se va a callar! ¡Estaría bueno! En primer lugar hay que advertir que una crisis como la que ya anunciaba Pizarro ante de las elecciones, por muy solvente que sea nuestro sistema financiero, requiere un tratamiento muy prudente y extremar las buenas maneras, a fin de no despertar desconfianzas perturbadoras. Y por eso el Partido Popular pide que se constituya en el Congreso de los Diputados una comisión de transparencia que controle todas las operaciones que se efectúen en relación con el fondo de 30.000 a 50.000 millones de euros anunciado por Zapatero.
Porque hay que asegurarse de que ese dinero, que es mucho, y el dinero es muy goloso, y si es mucho todavía más goloso, llegue a las familias y a las pequeñas y medianas empresas. Toda la precaución y transparencia en este sentido será poca.
http://www.vistazoalaprensa.com/contraportada.asp
viernes, octubre 10, 2008
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