jueves, octubre 09, 2008

Luis Pousa, De Quintana para Feijóo

viernes 10 de octubre de 2008
LUIS POUSA
CELTAS SIN FILTRO

De Quintana para Feijóo

El Gobierno gallego ha salido reforzado del Debate sobre el Estado de la Autonomía, y ha demostrado que el hecho de que haya dos acentos distintos no distorsiona la imagen de unidad, tanto más necesaria en tiempos de una crisis cuyos efectos pueden tardar en superarse más de lo que en un principio se preveía.

En sus intervenciones, Touriño y Quintana no abdicaron de su cultura política ni traicionaron sus respectivas estrategias, simplemente asumieron algo tan sencillo como que son socios de una empresa y si ésta funciona bien y obtiene beneficios, los dos salen ganando. Esa es probablemente la mejor manera de profundizar en el cambio y hacerlo políticamente rentable en términos electorales.

Pero el debate ha aportado otras claves no menos interesantes.

Hay un momento en la jornada de la tarde del martes en el que el líder del BNG (y vicepresidente de la Xunta), visiblemente enfadado, le advierte al líder del PPdeG que no cuente con él para un futuro entendimiento entre las dos fuerzas políticas, mientras los populares sigan boicoteando el proceso de normalización lingüística, no sin antes decirle: "Cómprelles un radical cambio de rumbo se non queren tornar en seres estraños na súa propia terra".

Sin embargo, la admonición contiene un mensaje en positivo para Feijóo, pues sugiere que Quintana no descarta que, no en la próxima legislatura pero si a un plazo más largo, nacionalistas y populares puedan hacer sociedad entre ellos.

Desde este ángulo, el giro que el PPdeG le imprimió al día siguiente a su postura sobre el Plan de Normalización, lo que abre la posibilidad de su retorno al consenso sobre el impulso a la lengua gallega, así como la condena del franquismo y la recuperación de la memoria histórica, justo una semana después de que Carlos Aymerich acusara a los populares de portar el franquismo en sus genes, invitan a ir más allá del presente y darle más recorrido en el tiempo que unos titulares en los medios de comunicación.

Esa aproximación repara en parte la torpeza política que había cometido el día anterior el jefe de la oposición, que no supo o no quiso introducir en su intervención algún gesto, algún guiño, que hiciese saber que estaba enterado de lo que había pasado en la asamblea del BNG del pasado fin de semana: la consolidación de un proyecto político que le confiere a sus dirigentes un mayor margen de maniobra para establecer alianzas.

Cabe suponer que no ha sido la casualidad, sino la inteligencia política, la que después de examinar lo que pasó en el primer día del Debate sobre el Estado de la Autonomía, ha caído en la cuenta de que el PPdeG no puede quedar a merced de una estrategia con un único escenario: el de la mayoría absoluta. De que las posiciones de partido no pueden ser rehenes de los muros de unos principios supuestamente inmutables; pues mal que les pese a los sacerdotes de la ideología, la política es dinámica, se configura a través de los movimientos y no de estados estáticos que contravienen hasta las leyes físicas de las partículas más elementales.

Lo de la lengua y lo del franquismo podrían ser algo más que dos anécdotas y un espacio en la prensa, pero eso ya no depende la perspicacia de los analistas, sino de la voluntad política de los actores.

http://www.elcorreogallego.es/index.php?idMenu=13&idEdicion=1032&idNoticiaOpinion=351651

No hay comentarios:

Publicar un comentario