viernes 16 de mayo de 2008
PARA PONER PAZ EN EL PP
Rajoy se entrevistará con San Gil a solas y sin anuncio previo
Eloísa Sánchez Bolinaga
El escenario de una retirada de la dirigente vasca sería letal para el partido. Consciente de ello, el líder se obligará a reconducir una situación que le ha estallado en las manos.
15 de mayo de 2008
PLAZO DE 40 DÍAS
La cacería, tolerada por Rajoy, creó las condiciones para que María San Gil se mantenga firme en su amenaza de dejar la presidencia del PP vasco.
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María San Gil le ha puesto un plazo de 40 días a Mariano Rajoy. Así, el líder del PP no sólo tiene que afrontar su congreso de junio y los fuegos que puedan sobrevenirle hasta entonces, sino que también debe emplearse a fondo para recuperar a la presidenta del partido en el País Vasco. Y lo tiene difícil. Desde Génova se desencadenó una torpe y mal calculada operación de acoso y derribo a San Gil y lo que representa. La irresponsable y oscura cacería, tolerada por Rajoy, creó las condiciones para que María San Gil se mantenga firme en su amenaza de dejar la presidencia del PP vasco. "Cuando la batalla es de principios, cuando está en juego el derecho a la vida y la defensa de las libertades y el marco constitucional, no hay transacción que valga", repiten a Elsemanaldigital.com fuentes populares de Guipúzcoa. "Y en ese terreno – añaden -, cualquier concesión es un paso atrás en la batalla de la dignidad, no de los votos, que el partido libra en esta comunidad y en la que María es un baluarte indeleble". Algunos en el entorno de la más estricta confianza de Mariano Rajoy, empezando por el entredicho José María Lassalle y terminando por Pedro Arriola y Celia Villalobos, han buscado quebrar esa línea. María San Gil está convencida de que en Génova le han pagado sus desvelos con la moneda del abandono (de su persona y de lo que defiende) y en Génova mantienen que San Gil, influida por Jaime Mayor Oreja, ha cometido el pecado de la obstinación y la irreflexión que ha precipitado los acontecimientos desde que abandonó en la tarde noche del pasado domingo la ponencia política. La visita a las víctimas de la casa cuartel de Legutiano del líder del Partido Popular este miércoles terminó, tal y como relató este periódico, con una reunión improvisada con la líder del PP Vasco y varios dirigentes, entre ellos los responsables del partido en las tres provincias. Se trataba del encuentro que Rajoy había tratado de convocar en Madrid al día siguiente de que San Gil abandonara la ponencia política y que no fue posible, dada la negativa de la dirigente vasca a acudir a la cita. Fracasado el cara a cara, el presidente del partido "tiene pensado intentarlo de nuevo pero en secreto y sin interferencias de los medios de comunicación", reconocen a Elsemanaldigital.com fuentes de Génova. Mariano Rajoy y María San Gil se verán en los próximos días, a solas y sin anuncio previo de la entrevista. (Este viernes, por cierto, Rajoy tiene previsto hacer lo propio con el combativo Gustavo de Arístegui, según diversas fuentes). Ella sólo se presentará para repetir en el cargo en el congreso regional adelantado a julio si la relación con su líder se renueva. Si tiene dudas serias o evidencias claras de que existe un giro en determinadas posturas en defensa de las libertades atropelladas en el País Vasco que son esenciales, le dará paso a otra persona que pueda jugar dentro de una nueva etapa estratégica del PP para ganar clientela entre los votantes nacionalistas.
http://www.elsemanaldigital.com/articulos.asp?idarticulo=83095
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