jueves, abril 17, 2008

Semantica y votos

jueves 17 de abril de 2008
SEMÁNTICA Y VOTOS
Los políticos manejan como nadie la semántica. Efectivamente, el Gobierno explica a la ciudadanía los pormenores de su gestión utilizando un lenguaje claro y conciso, en un claro intento de hacer “pedagogía social” Zapatero dixit-. Y es que hace falta ser maledicente para hablar de “crisis económica”, cuando lo que realmente hay es una “desaceleración coyuntural de la economía a nivel global”. Del mismo modo, mienten quienes dicen que va a haber un “trasvase para Cataluña”, cuando tal cosa no es sino una “cesión temporal de agua a aquellos que más la necesitan”. Será que nadie más tiene sed. Y claro, puestos a crispar, hubo mentes simples que se mofaron de aquéllas “soluciones habitacionales”; mentes simples que identificaron tan afortunada expresión con un simplista minipiso de 35 metros cuadrados. Mentes obtusas.
Seamos serios. Una crisis económica es eso, una crisis económica, y punto. Puede deberse a una mala gestión, a una situación coyuntural derivada del aumento del precio de los hidrocarburos, o de una conjunción de factores coadyuvantes que, todos ellos, provoquen tal situación. Y lo que es palmario es que toda crisis económica provoca una desaceleración, pues ésta no es sino una consecuencia de la primera. Resulta, por tanto, pueril hablar de la consecuencia obviando el origen por miedo al tabú de la palabra. Y otro tanto sucede con el trasvase. Tal cosa y no otra es el traspaso temporal y finito de una cantidad de agua. Si dicha cantidad no fuese determinada y temporal -tema en el que parece querer hacerse especial énfasis-, estaríamos ante la modificación del cauce de un río. Y es que precisamente el agua es uno de los asuntos con los que nadie debería jugar. Hay una alarmante carencia, no sólo de ella, sino de una cuota mínima de responsabilidad a la hora de hablar de un problema tan acuciante. Ahora parece que aquel denostado Plan Hidrológico del PP no era tan descabellado; basta sólo con echar un vistazo al caudal de agua vertido al mar por el Ebro, y lo aprovechable que tal cantidad habría sido para paliar la actual sequía.
Y lo que les parece injusto en muchos lugares es la inexplicable política del “sí para unos, no para otros”. Porque todos tienen necesidad de agua. También Murcia y Valencia. Voten lo que voten catalanes, murcianos o valencianos, todos ellos por igual tienen derecho a un bien como el agua. Sin que nadie camufle tal bien elemental con sofismas dialécticos.
IL CAVALIERE
Berlusconi regirá los designios de Italia durante los próximos años, y lo hará con mayoría absoluta. Inicia así una tercera etapa de gobierno, tras una primera y breve estancia en el Quirinale allá por 1994 -duraría sólo hasta 1995, cuando la Liga Norte de Humberto Bossi dejó de brindarle su apoyo-, y otra más dilatada, entre 2001 y 2006. Experiencia, por tanto no le falta, y no cabe duda de éste puede haber sido uno de los factores que lo han aupado nuevamente al poder.
Personaje excéntrico en ocasiones, posee un innegable carisma, sazonado con una evidente tendencia al histrionismo. Hay quien se empeña en presentarle como una caricatura de sí mismo, utilizando para ello alguna de las múltiples ocurrencias que il cavaliere ha tenido durante una ya extensa vida pública. Su afán de protagonismo es palmario, y sus declaraciones estrambóticas llenan las hemerotecas. Pero ello no debe empañar un éxito, tanto personal como político, que no admite discusión. Como toda figura relevante, se le ha relacionado muchas veces con asuntos no del todo claros. Sin ir más lejos, hay quien apunta en su entorno hacia algún que otro contacto con la Mafia. Igualmente, su conocimiento de los medios de comunicación le ha hecho acreedor de agrias críticas por quienes opinan que pretendía ejerce un control omnímodo. Pero detrás de todo ello emerge la figura de un hombre que ha triunfado como empresario en más de un sector -comunicación e inmobiliario, entre otros-, que preside uno de los clubes de fútbol más laureados del mundo -el AC Milan-, y que ha sido elegido por tercera vez como Primer Ministro de Italia. Además, con mayoría absoluta, y eso, en un país con unas cámaras tan atomizadas, es noticia. Podrá gustar más o menos, pero es obvio que los italianos confían en el. Así, no cabe sino respetar la decisión del pueblo italiano, quien, por otro lado, ha tomado una decisión soberana y conociendo de sobra lo que votaba.
LATINOAMÉRICA, FOCO DE LAS INVERSIONES EXTRANJERAS
Desde el pasado martes medio millar de empresarios y agentes sociales internacionales están en Cancún, convocados por el FMI, para estudiar cómo puede encarar Latinoamérica el incierto futuro económico que nos espera a nivel global. Uno de los temas principales a tratar en este marco, es la relación entre la región latinoamericana y el gigante asiático. Ayer, de hecho, los representantes de Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional, CCPIT, se pronunciaron a favor de un armonizar las relaciones comerciales con Latinoamérica.
Conforme fue quedando claro que China se consolidaba como una de las mayores potencias económicas mundiales, muchos analistas señalaron que este crecimiento sería muy perjudicial para Latinoamérica, desde el momento en el que disputaría a los países latinoamericanos la atención de los inversores extranjeros. Los hechos, finalmente, han desmentido estos temores. La inversión extranjera no sólo se ha consolidado y aumenta cada año, sino que, además, se ha establecido una fructífera relación entre el mercado chino y el latinoamericano. Tal y como explicó en Cancún, Wang Jinzhen, vicepresidente del CCPIT, el intercambio de bienes y servicios entre su país y Latinoamérica, superó en 2007 los 100.000 millones de dólares, repartiéndose casi a partes iguales las importaciones y las exportaciones -51.000 millones fueron exportaciones chinas y el 50.000 millones importaciones-. Con los datos sobre la mesa, parece incongruente hablar de desajustes comerciales. Sin embargo, a lo que se refería Jinzhen es a que mientras existe un flujo muy estable con países como México, el trato con gigantes como Brasil o Argentina, es prácticamente nulo y es por ello que los chinos desean estrechar relaciones con ellos.
Este hecho es una muestra clara del dinamismo del mercado latinoamericano, que lejos de las previsiones negativa que advertían de un desplome de las inversiones extranjeras, se consolida, a pesar del auge de China o la India, como un lugar muy atractivo para los inversores de todo el mundo. Por poner algunos ejemplos, sólo en 2007, México atrajo a un 23% más de inversores, y Brasil y Chile alcanzaron un 84% y un 94% respectivamente.
América latina se encuentra en una posición idónea para caminar hacia un crecimiento pleno y debería aprovechar la oportunidad que se le presenta. Sin embargo, este asentamiento requiere un esfuerzo similar -adaptado, por supuesto, a las características de la región- al que en su día hizo China. Los países latinoamericanos deben invertir en infraestructuras, innovación y desarrollo, para conseguir que las inversiones extranjeras se materialicen en empleo y progreso para la región.

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