jueves, abril 17, 2008

Jose Maria Moncasi, ¿Por que el Papa ama America?

jueves 17 de abril de 2008
¿Por qué el Papa ama América?
José María Moncasi de Alvear
E L Santo Padre voló en el “The Shepherd One” o el “Pastor primero” (que es como han llamado los norteamericanos al avión en el que se desplaza el Papa – en clara comparación con el “Air Force One” de su mister presidente) a Washington. A pie de escalerilla fue recibido por Bush que ya ha manifestado públicamente, sin ningún tipo de pudor, que cuando mira a los ojos de Benedicto XVI ve a Dios. Esto sólo puede pasar en Estados Unidos, una de las sociedades más avanzadas del mundo que se rige por una serie de reglas que le confieren un clima de inestabilidad y fragmentación. Sí funcionan es porque en el trasfondo se da un conjunto de convicciones religiosas y morales de clara inspiración cristiana protestante y que se da por supuesto por parte de todos sus ciudadanos como una base espiritual obvia. Decía John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos, que la Constitución americana ‘está hecha sólo para un pueblo moral y religioso’. Tocqueville, en su ‘La democracia de América’, afirmaba que el despotismo puede prescindir de la fe; la libertad, no. ¿Por qué Europa no conoce un consenso del mismo género? La importancia de este país para la cátedra de San Pedro es evidente. Así se entiende que este viaje es el sexto que realizado por un Papa a este país. Le precedieron Pablo VI y las cinco visitas de Juan Pablo II. Su sucesor en la Cátedra de San Pedro deseaba dar esperanza y serenidad a una América en crisis, al borde de la recesión, con la pesadilla interminable de la guerra de Irak. También afrontar con valentía y claridad, el escándalo de los sacerdotes pederastas que tan profundas heridas ha causado a la Iglesia, que sangran y siguen abiertas. Para el Santo Padre este escándalo fue una vergüenza que no se debe repetir. El representante de Cristo en la tierra eleva sus plegarias al Altísimo, no ya por la misión evangélica que Él le ha confiado sino porque le ha recibido un pueblo que cuenta con la cuarta parte de la población católica de todo el mundo. De los mil millones que pueblan el mundo, 64 millones viven en Estados Unidos. Son cifras positivas, no cabe duda, pero tras ellas se esconden tendencias preocupantes. Casi una cuarta parte de los católicos norteamericanos (22%) han nacido fuera de sus fronteras y casi la mitad de los inmigrantes (46%) son católicos. Los verdaderos norteamericanos nativos salen de la iglesia en manda. Los motivos son los retos del Santo Padre. El sucesor del primer Apóstol, que se deja llevar por el soplo del Espíritu Santo, sabe que Dios le pide que lleve el mensaje de la paz de Cristo a esa tierra tan maravillosa, en especial en el día de su 81 cumpleaños. “Cristo, nuestra esperanza” ha sido el lema del viaje. Esperanza de paz, de justicia y de libertad para los hombres y mujeres de todas las razas, culturas y condiciones sociales. Sólo se alcanzará la ley escrita en la conciencia humana y que es regla de oro: Amarse unos a otros. Los derechos del hombre, el encuentro entre las culturas y el diálogo entre las religiones. Todo bajo un mínimo común denominador: La vida en democracia, la libertad y la dignidad del hombre. Estos son los retos del Papa. Un mensaje de paz ante la Asamblea General de la ONU y en el LX aniversario de la Declaración de los Derechos Humanos. La guerra, bien lo sabe este Papa, es la peor solución para todas las partes. Incluidos los supuestos vencedores. Antes de regresar a Roma el lunes 21, visitará la ‘zona cero’, dónde, en silencio hecho oración, rezará por las víctimas de un odio implacable, del fanatismo ciego de un 11 de septiembre que cambió la historia del mundo. Este viaje es tan importante para la sociedad norteamericana que la revista ‘Time’ acaba de dedicar su portada a Benedicto XVI. La frase que acompaña la foto es elocuente. ¿Por qué el Papa ama América?

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=4561

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