jueves 17 de abril de 2008
La iniciativa política
Germán Yanke
Como no podía ser de otro modo, el discurso del Rey en la apertura de la legislatura ha subrayado la necesidad de ciertos consensos básicos, una doctrina que, al menos formalmente, parece extendida en los dirigentes de los principales partidos políticos y que estuvo presente tanto en la intervención del presidente Rodríguez Zapatero en la sesión de investidura como en la réplica de Mariano Rajoy. El Rey ha incidido en la lucha contra el terrorismo (que exige unidad), en la política económica (que necesita solidaridad) y en la acción exterior (que precisa consenso). Habría que añadir, aunque sea obvio, la Justicia, que debería ser materia de un pacto urgente que asegure tanto la independencia como la eficiencia de su funcionamiento. Se trata de un pilar básico para el Estado de Derecho, para asegurar la legalidad y los derechos ciudadanos, y ha sido una vergüenza que a los problemas planteados en el anterior mandato del presidente Zapatero se haya respondido con un crispado e inútil enfrentamiento.
En ese escenario de acuerdos elementales, precisamente los que hacen que la confrontación política sea posible y razonable entre distintas opciones, el Gobierno hace declaraciones de intenciones y el PP afirma su voluntad inequívoca aunque desconfía del PSOE. Éste responde a menudo con la búsqueda de consensos más amplios de los que formen parte las minorías del Congreso, lo que sería muy conveniente si no es, como en ocasiones parece, un subterfugio para limitar indirectamente las aspiraciones del PP. Esta hipótesis sería lamentable, no porque no sea deseable el acuerdo de todos, sino porque resultaría impresentable que el pacto básico no fuese con el principal partido de la oposición. Entre PP y PSOE suman, en este momento, el 92% del Congreso de los Diputados.
Por su parte, el PP no debería estar sólo a la espera de las propuestas del PSOE sino tomar la iniciativa, algo que, en general, debería ser su objetivo primordial después de la derrota electoral y en estos momentos de crisis y desconcierto interno. Rajoy anunció en el debate de investidura la propuesta de un paquete de medidas económicas ante la desaceleración y el peligro de una crisis más seria. Como no se dé prisa, el Consejo de Ministro pondrá en marcha las suyas y el PP, en vez de proponente con iniciativa, se convertirá otra vez más en comentarista a rebufo de del PSOE. Las declaraciones populares acerca de su deseo de comenzar a negociar con el partido gubernamental la renovación del Consejo General del Poder Judicial y un acuerdo sobre la modernización de la Justicia podría ser complementado con criterios firmes y propuestas concretas. Y así en el resto de cuestiones candentes.
La primera responsabilidad es, sin duda, del Gobierno, pero el PP precisa tomar la iniciativa si quiere, como dice retóricamente, construir esta vez de verdad una alternativa que pueda hacerse visible y asentarse en estos próximos cuatro años.
http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=17/04/2008&name=german
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