domingo, febrero 18, 2007

Jose Vilas Nogueira, "El Egipcio"

lunes 19 de febrero de 2007
JOSÉ VILAS NOGUEIRA
memoria de los días
"El Egipcio"
Sinuhé, el Egipcio fue una película de mucho éxito en mi juventud. Un film de "romanos"; una gran producción cinematográfica de Hollywood. Las aventuras de las antiguas civilizaciones mediterráneas, no importa fuesen egipcias o griegas, en el cine son todas de "romanos". Debí haber vuelto a entrever Sinuhé alguna vez en la televisión pues, aunque no enteramente preciso, conservo un aceptable recuerdo de la historia y la imagen vívida de algunas escenas.
No he leído, en cambio, la novela que la inspira, escrita por Mika Waltari, un famoso autor de novelas históricas. Reputaba yo a este escritor uno de esos industriosos fabricantes norteamericanos de best sellers, tan dotados de habilidad industrial como desprovistos de mérito literario. Pero me equivocaba, pues este señor escribía en finés (hazaña que deja chiquita a la de los niños franceses, que tanto asombró a nuestro amigo portugués), fue poeta y cultivó todos los géneros literarios y participó activamente de las vicisitudes por las que pasó su patria en la década de los cuarenta, oscurecida por la terrible amenaza soviética.
Pero hoy en la no-nación de naciones varias, que nos ha tocado vivir, el Egipcio ya no es Sinuhé, sino Osman. No sé si el Tribunal confirmará la acusación contra éste como principal responsable intelectual de la masacre del once de marzo de 2004, en Madrid, pero lo que ya es seguro es que Osman ha matado a Sinuhé. Entre nosotros, él será el Egipcio por antonomasia.
Tampoco sé si la actuación del Tribunal pondrá alguna luz en el rosario de flagrantes omisiones, medias verdades, declaraciones contradictorias o mentiras descaradas de algunos de los protagonistas de la investigación policial de estos crímenes, que la acusación fiscal no ha sabido o no ha querido subsanar y la instrucción judicial no ha acertado a remediar. Y bien que me gustaría, porque seguro estoy que cuando algún escritor báltico escriba Osmam, el Egipcio llevaré ya siglos criando malvas, y en tales condiciones no se puede leer.
Sería deseable, aunque no sea probable, que el Waltari futuro no buscase demasiada inspiración en los portavoces del Gobierno, partidos e intelectuales asociados, y menos todavía en la prensa gubernamental. La seguridad con la que, en medio de tanta oscuridad, proclaman que todo está claro, la furia con que denigran a los periodistas y medios que denuncian incongruencias hacen dudar al más confiado.
En particular, hay que ser muy cínicos para desconocer la frecuencia histórica con que el poder, en todos los tiempos y sociedades, ha acudido a la práctica del chivo emisario: "Aarón impondrá sus dos manos sobre la cabeza del animal y confesará sobre él todas las iniquidades y transgresiones de los israelitas, cualesquiera sean los pecados que hayan cometido, cargándolas sobre la cabeza del chivo. Entonces lo enviará al desierto por medio de un hombre designado para ello. El chivo llevará sobre sí, hacia una región inaccesible, todas las iniquidades que ellos hayan cometido; y el animal será soltado en el desierto" (Levítico, 16:21-22).
Se busca a cuatro desgraciados que "pasaban por allí", se les inculpa, algunos "son suicidados", se fabrican pruebas como quien construye un collage, se moviliza la opinión pública: mucho farisaico rasgarse de vestiduras; mucho estruendo de abominación político-mediática. A quienes discrepan se les presenta como valedores de los terroristas?
Incluso los gobernantes más menguados conocen la técnica. Si son déspotas no dudan en recurrir a ella. No ya una vez al año; a diario, si conviene.

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