lunes 4 de diciembre de 2006
Al-Yazira
ÁLVARO SÁNCHEZ/POR MONROE E. PRICEDTOR. CENTER FOR GLOBAL COMMUNICATIONS STUDIES DE LA UNIVERSIDAD DE PENSILVANIA POR ISAAC MARTÍN BARBEROECONOMISTA DEL ESTADO. RESIDIÓ EN ARABIA SAUDÍ DE 2000 A 2004
La fórmula Al-Yazira está compuesta de una militante voluntad de romper con el estatus quo y un feroz aprovechamiento de las oportunidades para captar la atención de la audiencia. En 'Occidente' se percibe como una cadena demasiado condescendiente con las tesis del extremismo islamista -por emitir los mensajes de Bin Laden-. No hace tanto era acusada de instrumento del sionismo -por acoger a representantes israelíes- o de sometimiento a una supuesta política americana de desestabilización de Arabia Saudí, lo que no impidió que otros hablaran de subordinación al Irak de Sadam. Con excepción de CNN, ninguna otra cadena de noticias ha sido ella misma tantas veces noticia. Primero rompió con la norma no escrita de que la televisión por satélite árabe debía reposar sobre una combinación de dinero saudí y producción libanesa. Resultó del maridaje del dinero qatarí y una variada 'expertise' árabe curtida en el formato del periodismo audiovisual angloamericano concebido como un cruce entre información y entretenimiento. Luego se volcó en la captación del interés de la audiencia con una orientación deontológica hacia la presentación de 'la realidad' que le proporciona una ventaja competitiva frente a otros medios sometidos a censura y/o mesura. Finalmente, este mayor margen de actuación le ha permitido explotar cualquier información y convertirse en el vehículo privilegiado de comunicación de Al-Qaida.Desde un punto de vista estratégico, Al-Yazira aprovechó la oportunidades que ofrecía un panorama televisivo compuesto por unos medios tediosos y censurados, otros mediocres y concentrados en la evasión y unos terceros -los 'occidentales'-, percibidos como atractivos pero sesgados contra el mundo árabe. Frente a esta situación, irrumpió con una alta calidad técnica, una programación volcada en temáticas polémicas y, por primera vez, un medio árabe no se limitaba a 'retransmitir' noticias y reportajes sino que generaba y proveía de información a 'Occidente'. Ese acceso a la información y su estilo polémico dotaron a la cadena de una especial credibilidad, y su conocimiento de la psicología y las preocupaciones del mundo árabe le otorgaron una extraordinaria capacidad de conexión con las masas. Estas ventajas estratégicas serán difíciles de replicar por Al-Yazira English. Los atractivos diferenciales son menos evidentes fuera del mundo árabe: las audiencias en 'Occidente' no se sienten asediadas por los censores. La credibilidad de Al-Yazira fuera de los países árabes nace tan lastrada como lo está la de CNN dentro de éstos. Y Al-Yazira parece estar sufriendo una sequía de primicias desde que Al-Qaida privilegia el recurso a las páginas web para alumbrar exclusivas. En definitiva, parece que la inclusión de Al-Yazira English entre los canales de primera clase requerirá un replanteamiento del modelo en un momento delicado en el que la cadena qatarí está sufriendo un retroceso con la irrupción de imitadores y antagonistas en su mercado 'natural'. Claro que pertenecer a la primera clase no es fácil. Ya lo decía Scott Fitzgerald cuando definía una mente que mereciera ese juicio como aquélla que fuera capaz de albergar dos ideas opuestas al mismo tiempo y conservar la capacidad de actuar. Hasta el momento, Al-Yazira ha destacado por su capacidad para enfrentar ideas opuestas. Ahora tendrá que aprender a albergarlas. No va a ser fácil. Hace unas semanas que ha comenzado a emitir Al-Yazira English. Se enfrenta a obstáculos extraordinarios que podrían ser superados gracias a los generosos bolsillos del emir de Qatar El servicio en árabe, que acaba de celebrar su décimo aniversario, puede analizarse como un vehículo de pluralismo en una región ahogada desde hace demasiado tiempo por regímenes autocráticos y ministerios de información sobreprotectores. Este nuevo esfuerzo audaz conforma un entorno competitivo diferente que deja, junto a CNN, un abanico variado de alternativas informativas. Pero ¿podrá Al-Yazira English convertirse en un vector de información internacional tan importante como su antecesor en árabe?Un problema es la distribución en EE UU, donde es necesario que una de las grandes compañías de televisión por cable acepte integrar a Al-Yazira en su oferta. La incapacidad para hacerse un hueco amplio y fuerte en aquel país es preocupante. Los norteamericanos necesitan acceder a una variedad de perspectivas para actuar mejor en calidad de ciudadanos. Ampliar su audiencia y ofrecer un mercado potencial mayor aportará más profesionalización e incluso moderación en la cadena. Ha surgido toda una variedad de competidores para disputar a Al-Yazira su territorio lingüístico, desde la prometedora anunciada cadena en árabe de la BBC o la 'moderada' antena 'pro-saudí' Al-Arabiya hasta la alternativa financiada por EE UU, Al-Hurra. Todas están encontrando lo mismo, una audiencia en Oriente Medio que analiza al mensajero en busca de prejuicios y parcialidad, sin duda debido a la ausencia histórica en la región de información libre. El lanzamiento de Al-Yazira English no atañe sólo a la cadena en sí, sino a temas como el pluralismo en la información que requiere la sociedad civil global. El nuevo canal, al igual que su predecesor, deberá enfrentarse a la preocupación por el contenido, especialmente en lo relativo a la retransmisión de actos de violencia y el potencial de conflicto que encierran. Al-Yazira English puede alterar los equilibrios de poder en un contexto en el que los Estados compiten por conquistar el corazón y la conciencia de los espectadores al tiempo que parecen haber desaparecido los monopolios informativos. El canal ve su mercado en los millones de personas que buscan una voz nueva, nuevas historias que les ofrezcan una comprensión del mundo diferente. En un momento de realidades políticas cambiantes, cambio de clima en la región, tendencias de desarrollo económico y social y un territorio informativo movedizo, la llegada de este nuevo canal puede verse como uno de los acontecimientos más apasionantes de la década. Pero, primero, debe mejorar su distribución, encontrar una voz propia y ser descubierto por la audiencia. El resto debería ser más fácil.
domingo, diciembre 03, 2006
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