miércoles, junio 21, 2006

La verdadera lección del referéndum catalán, la indiferencia catalana

La verdadera lección del referéndum catalán: la indiferencia ciudadana
Luis Miguez Macho

22 de junio de 2006. Más de la mitad de los ciudadanos llamados a pronunciarse sobre el nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña no han acudido a votar y los que lo han hecho, se han inclinado abrumadoramente por el sí. No puede decirse que haya sido una sorpresa.Lo primero que hay que hacer notar, por si alguien intenta escamotear la realidad, es que en la región donde se supone que más alto es el sentimiento nacionalista ha quedado demostrada de manera incuestionable la indiferencia ciudadana hacia el proceso de reforma estatutaria. Se trata de un juego de políticos para políticos que tiene como única finalidad cerrar todavía más el espacio público catalán bajo el dominio de una oligarquía.De momento, la mayoría de la población catalana no debe de sentirse particularmente oprimida por este régimen, puesto que le sigue otorgando su aquiescencia pasiva. Contra los pocos que se resisten, no muy activamente por lo demás, ya se ha visto durante la campaña del referéndum que se emplea la violencia si es necesario, y con magníficos resultados a la vista de la nula reacción de los agredidos y de su escasa capacidad de movilización social.Yo no me considero indiferente ante la anormalidad catalana, pero tampoco cabe desconocer que no es un fenómeno de ahora. Por eso me preocupa más el que se intente importar a otras regiones, empezando por la mía.En Galicia se acaba de conocer un primer compromiso sobre la reforma estatutaria entre los líderes de los dos grupos políticos que gobiernan la Comunidad autónoma, en el que se incluyen todas las líneas rojas que ha traspasado el nuevo Estatuto catalán. Ese compromiso ha venido unido a un redoblamiento de la campaña dirigida a arrastrar al PP gallego para que se una al club.Es hora de empezar a sacar consecuencias de la lección catalana. Si en Cataluña a más de la mitad de los electores el nuevo Estatuto le importa un bledo, ¿qué no será en Galicia? Así pues, la cantinela sobre las consecuencias electorales que podría sufrir el PP gallego si se opusiese a una reforma estatutaria anticonstitucional cae por su propio peso.De todos los comparecientes ante la Comisión del Parlamento de Galicia que se ocupa de la reforma estatutaria, sólo el alcalde de Ferrol, Juan Juncal, se ha atrevido a decir claramente que el emperador-estatuto está desnudo. Pues si está desnudo, y a la gente no le interesa, no hay que tener miedo a decir no a la creación de una sociedad cerrada, opresiva e insolidaria. Por principios, porque es mentira que vaya a haber consecuencias electorales negativas y por puro instinto de supervivencia: en un régimen a la catalana, el PP no tiene derecho a existir.

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