HABLÓ ETA, Y EL GOBIERNO EN LA CUERDA FLOJA
La "parquedad" improvisada de Rubalcaba denotó el nerviosismo de ZP
Elsemanaldigital.com
ETA responde, en cuestión de horas, a las últimas detencionesRajoy lo intenta ahora por la vía europeaETA emplaza a Zapatero y pide que el Estado de Derecho abdique
Pese a que el Gobierno no tiene por costumbre comentar los comunicados de la banda terrorista, ayer lo hizo. El ministro de Interior salió a hablar y su mensaje iba dirigido a ETA.
22 de junio de 2006. Alrededor de las siete de la tarde empezó a propagarse por los pasillos del Congreso el anuncio de un nuevo comunicado de ETA, el quinto desde que declarase la tregua el pasado 24 de marzo, dado a conocer una hora después en el diario Gara . El presidente del Gobierno y sus ministros asistían al Pleno de control de los miércoles donde José Luis Rodríguez Zapatero había intervenido previamente para informar a la Cámara de los resultados del Consejo Europeo que se celebró los días 15 y 16 de junio.Lo de Bayona estaba congelado y se frustróLa última misiva de la banda daba respuesta a la operación policial llevada a cabo el lunes, cuando con el propio juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska in situ, se procedió a la detención en Bayona del aparato de extorsión de ETA. Hacía tiempo que la investigación estaba abierta, pero dada la "coyuntura" del momento, con un alto el fuego permanente, la actuación de las fuerzas de seguridad estaba dilatándose con vistas a ver cómo se sucedían los acontecimientos. Los planes se fueron al traste con una información publicada el domingo por el diario El Mundo asegurando –según las fuentes manejadas por dicho periódico- que dos etarras habrían recogido a mediados de mayo 60.000 euros en San Sebastián que posteriormente fueron llevados a Bayona. Un comunicado que cayó de plomo en La MoncloaLas alarmas saltaron de inmediato y la voz de ETA no se dejó esperar. Tras la declaración de Arnaldo Otegi amenazando nuevamente con que dichas detenciones amenazan el "proceso de paz", la banda terrorista hizo lo propio. Quizá lo esperase el Gobierno, pero en cualquier caso, el de ayer fue un comunicado que cayó como un jarro de agua fría en las dependencias de La Moncloa. Todo esto sucedía cuando aún continuaba mareándose la perdiz sobre si Zapatero había llamado o llamará al líder de la oposición Mariano Rajoy para avanzarle la fecha de su esperada comparecencia en el Congreso, fijada –según ha podido saber este periódico- para el próximo miércoles 28 de junio, casi al cierre de sesiones parlamentarias por el periodo estival. De ello se hablaba en los pasillos del Congreso cuando saltó la noticia de que ETA había hablado para decir, entre otras cosas, que no renuncia a sus viejas reivindicaciones políticas, lo que marcó un compás de espera que Zapatero prefirió no romper, al asegurar desde la tribuna y en pleno debate europeo que no iba a hablar de terrorismo, después de que Rajoy le preguntase si su pretensión era sacar a Batasuna de la lista de organizaciones terroristas de la UE. Rubalcaba salió y habló, ante el silencio de ZapateroPero en los pasillos de la Cámara baja se seguía comentando el comunicado. Mientras en un extremo algunos diputados populares comentaban la ya conocida "dialéctica" de ETA, imponiendo por ejemplo frases, como el "proceso de paz", cuando "no estamos en guerra" -decían-, en el otro extremo se filtraba con muchas prisas que en cuestión de minutos el ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba comparecería ante los medios. Rubalcaba no llegó al Congreso hasta pasadas las ocho de la tarde y antes de salir ante los medios se reunió por espacio de diez minutos en privado con el presidente, quien, por cierto, se fue pitando, ya que le esperaba el mandatario argentino Néstor Kirchner –que se encuentra de visita oficial en España- para ver juntos el partido del Mundial Argentina-Holanda. Lo que vino después quedó en manos del ministro. Bien se ocupó el secretario de Estado, Fernando Moraleda, en misión "rescate" a la salida, de avisar a los periodistas de que Zapatero no iba a hacer ningún comentario al respecto. Rubalcaba en cambio sí lo hizo, rompiendo por primera vez la que parecía regla de oro del Gobierno: "No comentar ningún comunicado de ETA". El mensaje a ETA: que se olvide de sus objetivos políticosEmpezó diciendo el ministro que el Gobierno "siempre había sido muy parco" a la hora de valorar estos comunicados, y que la "parquedad" iba a primer igualmente en su declaración, escueta donde las haya y sin posibilidad de hacerle ni una sola pregunta. "Quiero decir dos cosas –aseguró Rubalcaba-. La primera decirle a ETA lo de siempre, que ya sabe lo que tiene que hacer y que pierda toda esperanza de obtener sus objetivos políticos". La segunda, sobre la necesidad de "respetar las reglas" que marca el Estado de derecho, y subrayar que "la paz no tiene ningún precio político". No hubo más, pero el asunto –pese a la tranquilidad solo aparente, que se esforzó en demostrar el Gobierno- podría variar muy significativamente la "hoja de ruta" marcada por Zapatero. Algunas voces cercanas al Ejecutivo apuntaban que quizá el presidente valore aplazar su comparecencia en el Congreso, prevista, ya decimos, para la próxima semana, dados los últimos acontecimientos. ¿Significará eso que quizá también aplace el inicio de las negociaciones con la banda previsto para julio? Por lo pronto, el PP, por boca del secretario ejecutivo Ignacio Astarloa, volvió a exigir al Gobierno que "rectifique inmediatamente" el proceso abierto, y al presidente, que aclare a qué compromisos se refiere ETA y a los que hace especial mención en dicho comunicado. Las cosas, por lo que se ve, pintan un tanto negras en instancias gubernamentales.
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