jueves, abril 22, 2010

Marcello, ¿Que piensa la Chacon sobre Montilla?

jueves 22 de abril de 2010

¿Qué piensa la Chacón sobre Montilla?

Marcello

Convendría saber que piensa la ministra de Defensa, Carme Chacón sobre su compañero José Montilla, y los líos que está organizando en la Generalitat a propósito del estatuto catalán. Pero probablemente la ministra de Defensa (y de propaganda de sí misma) Carme Chacón o está de viaje fotográfico o se pasa el día en el ordenador buscando con Google Earth la misteriosa base secreta que Al Quaeda aún tiene en Mali, y donde permanecen secuestrados dos ciudadanos españoles, a ver si es posible que un comando de las fuerzas de intervención rápida españolas puede capturar a los agentes islamistas y salvar vivos y sanos a los españoles secuestrados. Lo del Alakrana no le salió bien porque la ministra se asustó y no dejó actuar con plena libertad a la infantería de Marina, porque de lo contrario habrían acabado con los piratas y habían recuperado el botín del rescate. Pero a veces da la impresión de que la señora Chacón es la responsable de una ONG, en lugar de serlo del ministerio de Defensa, y por eso sigue utilizando en Afganistán los discursos de las misiones de paz, cuando son misiones de guerra.

Esta ministra, que lleva siempre a sus espaldas una cámara de TVE y al JEMAD como si fuera su edecán y no tuviera nada más que hacer en el ministerio, amén del lío de Kosovo, del otro del CNI, del chuleo de los ingleses en aguas de España y cerca de Gibraltar, y de sus inagotables viajes para salir en los telediarios y fotos de periódicos, tiene un gran responsabilidad como ministra de Estado que es. Y máxime como responsable de las Fuerzas Armadas Españolas a las que el artículo octavo de la Constitución les encarga solemnemente la “misión de garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional”.

Pues bien, nos gustaría conocer la opinión de la ministra de Defensa sobre lo que hace y dice en estos días el Gobierno catalán, que preside José Montilla, contra el Tribunal Constitucional, esa institución de nuestro “ordenamiento constitucional” que el “president” catalán se pasa por el arco del triunfo con suma facilidad. A sabiendas que Chacón es dirigente del PSC que lidera Montilla, y que anda preparando una moción del parlamento catalán en contra de la legitimidad del Constitucional y cantando la palinodia de la nación catalana frente a la nación española.

Enrevesada situación pues la de la ministra de Defensa, y más complicada aún lo sería si los seis magistrados del Tribunal Constitucional que derrotaron la quinta ponencia de Elisa Pérez Vera, eliminaran del Estatuto catalán las alusiones a la pretendida nación catalana, lo que sería un auténtico “casus belli” –y perdón por la cita militar- para el PSC, que parece haberse ido al monte –de Monserrat, suponemos- siguiendo la peregrinación que inició en su día Maragall y que azuzan sus compañeros de ERC. Y ahora también los de CiU que creerán tener cazados en sus contradicciones al gobierno de Montilla, al que piensan derrotar en las elecciones de este otoño.

Cosa que le importa un bledo a la Chacón porque si cae Montilla ella piensa seguir dentro del gobierno de Zapatero, al menos hasta 2012 con la ayuda de su marido Barroso que además es el consejero del presidente en materia de propaganda y medios, y que ya intentó que su santa esposa le quitara a la vicepresidenta De la Vega el sillón número dos del gobierno en la última crisis de gabinete. Veremos si en la crisis de gobierno que se anuncia para el mes de julio la Chacón sobrevive al cambio y al cargo –donde además ha fracasado en la ley de la carrera militar, devaluando las Academias y hoy sometida a decisión de los tribunales- o si al contrario deja paso a un político de más empaque, y menos enchufe o menos cuota, como podría ser ni más ni menos que Rubalcaba, que está cansado de Interior y al que le gusta mucho el CNI y el Sitel. Y no digamos si en un ataque de locura Zapatero decidiera recurrir a los pesos pesados del PSOE y llamara, por ejemplo, a Solana, que de Defensa sí que sabe, y de España también.

Ya sabemos que lo del artículo octavo de la Constitución no es aplicable en la España de hoy ni nadie lo quiere. Además en caso de urgencia bastaría con reactivar la campaña contra el cava y se resolverían todos los problemas, porque las pelas son las pelas, y en Cataluña más. Pero no conviene eludir el debate ideológico y político que subyace en esta crisis del Estatuto que, por la proximidad electoral, está llegando demasiado lejos, dañando al Constitucional y abriendo, por más que lo disimulen, una crisis profunda entre el PSOE y el PSC.

A Montilla lo mandó Zapatero a Cataluña, desde el ministerio de Industria, para cargarse a Maragall porque don Pascual fue demasiado lejos en su modelo de estatuto catalán. Y ahora cabe la oportunidad de que otra vez Zapatero envíe a un “sicario político” –con perdón- para echar a Montilla y trasladarlo a una embajada, por ejemplo a Canadá para que estudie bien el caso de Quebec. ¿Sería la Chacón la encargada de liquidar o de sustituir a Montilla? Puede que no, para ese papel si llega el caso vemos más apropiada a Manuela de Madre, o al ministro de Trabajo, Corbacho que es un huracán. A Chacón la enviaría Zapatero a Cataluña sólo en caso de conflicto civil entre el PSOE y el PSC, pero como candidata de la lista del PSOE frente a la del PSC, que en ese caso estaría liderada por Maragall, una vez regresado a la casa familiar.

Adivina, adivinanza ¿qué piensa la ministra Chacón sobre Montilla? Pronto se sabrá.

http://www.republica.es/2010/04/21/%c2%bfque-piensa-la-chacon-sobre-montilla/

Jose Javaloyes, Asimetria islamica

jueves 22 de abril de 2010

Asimetría islámica

José Javaloyes

Sí hace el hábito al monje, y a la monja. Entre la “hiyab” o velo y el “burka” o escafandra textil, eclipse parcial y eclipse total, respectivamente, de la presencia de la mujer en el mundo musulmán, se ha levantado la polémica en estas horas iniciales del conflicto cultural, brotado de las masas de inmigrantes mahometanos asentadas en Europa frente a las propias percepciones europeas contra la discriminación de la mujer. Y junto a ello, la esgrima de los signos coránicos, en los espacios laicos de nuestro mundo occidental. Todo, dentro de la convivencia – puesta en cuestión – entre grupos de raíces culturales distintas. Unas, las de los paisajes de origen de los islámicos. Otras, las del mundo que les acoge y recibe.

Pero el problema no se limita a la expresión bilateral de las diferencias, ya que una parte, la europea y occidental, es abierta e internamente pluralista; mientras que la otra, la musulmana, es fundamentalmente cerrada y compacta. Aquí, en el caso de la muchacha de origen marroquí, Najwa Malha, con su insistencia y la de los suyos en llevar la “hiyab” dentro del instituto Camilo José Cela, en Pozuelo de Alarcón, como algo inferido de sus derechos islámicos, se ha encontrado con la negativa de la autoridad escolar en cuestión. Una negativa cuyo énfasis numérico parece haber traducido la presumible irritación del órgano rector del instituto por el apoyo que habían dado, a las pretensiones de la “hiyabista”, otras varias muchachas de idéntica o participada condición musulmana, tocándose también con el velo.

Las cosas se habían enredado todavía más cuando el ministro del ramo asimilaba al derecho a la educación el de tocarse con el velo, llevando el laicismo constitutivo de este Gobierno a límites obviamente sectarios y rayanos con la necedad. Obliga ello a traer dos asuntos a colación. Uno es la decisión del presidente Sarkozy de sacar adelante una ley contra el “Burka” en la vida social y pública de Francia. Y otro, por problemas de asimetría en el “convivium” de las religiones, es el de la práctica de las autoridades marroquíes contra la presencia social de los cristianos, católicos y no católicos, en la vida del Reino Jerifiano, con la expulsión de 80 de ellos en las últimas semanas, según informaba ayer ABC.

Entre los ulemas marroquíes – estamento de identitaria proximidad a Mohamed VI – se sostiene la equivalencia de proselitismo cristiano con terrorismo, mientras Marruecos recibe de la Unión Europea un trato que supera lo estrictamente preferencial. Es un supuesto muy específico de asimetría entre la realidad del islamismo – incluso la del marroquí, que pasa por templado y muy occidental – y su demanda colectiva de aceptación por parte del mundo europeo, en términos poco menos que de estricta igualdad.

Estas esclarecedoras incidencias habidas en Marruecos sobre las diferencias religiosas tienen al cabo, sin embargo, la virtualidad de alumbrar sobre las complicaciones culturales, en lo social y en lo político, que se derivarían de la entrada de Turquía en la Unión Europea como miembro de pleno derecho. El choque de civilizaciones es una realidad pese a la contumaz insistencia de Rodríguez Zapatero en su “alianza de civilizaciones“. Contumacia de la que surge el silencio oficial ante lo que pasa en Marruecos contra los cristianos. Un silencio que adquiere significaciones críticas en el contexto de la pálida presidencia española de la UE.

http://www.republica.es/2010/04/21/asimetria-islamica/

Pablo Sebastian, Samaranch, Cataluña y España

jueves 22 de abril de 2010

Samaranch, Cataluña y España

Pablo Sebastián

El Gobierno de la Generalitat, el pueblo de Barcelona especialmente, y toda España rinden ahora homenaje al que fuera Presidente del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, fallecido en el día de ayer a los 89 años de edad y dejando tras de sí una ingente obra en el ámbito deportivo que ahora todos reconocen dentro y fuera de nuestras fronteras. La Olimpiada de Barcelona de 1992 constituye, para los españoles, su mayor legado porque él fue el inductor y padrino de ese histórico acontecimiento que proyectó a España en el mundo, que impulsó nuestro deporte olímpico y que sirvió para la modernización de Barcelona.

Por eso y por toda su obra, los restos mortales de este español y catalán universal, se exponen en el palacio de gobierno de la Generalitat donde se le están rindiendo todos los honores que sin duda merece. Pero Samaranch era también un hábil diplomático y un hombre de paz, y uno de sus logros más importantes fue acabar con el boicot político a las Olimpiadas, como los que dañaron las citas de Moscú y de Los Ángeles. Y a buen seguro que si hubiera tenido salud habría mediado en este tiempo disparatado y de confrontación entre los dirigentes políticos catalanes y las instituciones del Estado, por causa del Estatuto de Cataluña, entre otras muchas cosas.

Sobre todo porque José Antonio Samaranch es un buen ejemplo de la reconciliación nacional que se fraguó al final de la dictadura franquista y que cristalizó en la Constitución de 1978. No en vano, en su dilatada biografía el ex presidente olímpico incluye su participación política en el pasado régimen franquista donde militó como destacado miembro de Falange Española, y en el que desempeñó cargos como concejal de Barcelona, procurador en Cortes y embajador en Moscú. Y ahora está de cuerpo presente y con todos los honores en los salones del palacio de la Generalitat y eso le honra a él, al pueblo catalán y a las autoridades catalanas y es un motivo de orgullo para España y Cataluña.

Por eso cuando vemos que se reabre el debate de “las dos Españas” que tanto daño nos hizo en la Historia reciente de nuestro país y que tantas vidas y corazones heló, como dijo el poeta, y cuando vemos que esta iniciativa rupturista recibe los impulsos recientes del Gobierno de España con la oportunista y calculada intención de desviar la atención de los ciudadanos españoles hacia cuestiones del pasado y de enfrentamiento ideológico, tenemos que pedir un poco de cordura a los políticos que dirigen y gobiernan en Cataluña y en Madrid. Porque este tiempo de graves problemas económicos y sociales, debe ser más propicio para la unidad que para sustituir los desafíos presentes por enfrentamientos pasados. Sin saber o entender los buscadores del odio y de la confrontación ideológica que los dramáticos recuerdos de la Guerra Civil no están en la memoria reciente de las nuevas generaciones de españoles y no aportan soluciones sino problemas.

El martes la Generalitat –como días atrás en la Universidad Complutense de Madrid- apadrinó un nuevo acto de descalificación del Tribunal Supremo y en apoyo del juez Garzón, por el hecho de que el minúsculo partido Falange Española –que tiene los mismos derechos que el resto de los partidos políticos, gracias a la Democracia que Falange denostó y persiguió cuando disfrutaba del poder- presentó una querella contra el citado y famoso juez, precisamente por su intento de reabrir un causa general contra el franquismo, a pesar de la vigencia de la ley de amnistía y de que su juzgado no era competente para asumir esa iniciativa u otras pesquisas. Y ayer mismo el ministro de Fomento, José Blanco, acusó en el Parlamento al PP de ser heredero o cómplice de Falange Española por defender la independencia del Tribunal Supremo. Pero no creemos que los agitadores ex fiscales Villarejo y Mena, o que el ministro Blanco vayan ahora a dar la nota corrosiva, subrayando el pasado franquista de Samaranch, que en su historia está ampliamente superado por su posterior y ejemplar comportamiento democrático y su ingente labor en el ámbito del deporte español e internacional. Samaranch ha sido un buen ejemplo de la reconciliación nacional y debe de seguir siéndolo para los gobernantes españoles y catalanes en beneficio de todos y del interés general.

http://www.republica.es/2010/04/21/samaranch-cataluna-y-espana/

Jose Oneto, El caso Garzon llega hasta el Parlamento

jueves 22 de abril de 2010

El caso Garzón llega hasta el Parlamento

José Oneto

Un día más Baltasar Garzón, sigue ocupando el primer plano de la actualidad, mientras la prensa internacional (ahora es “Le Monde” y el “Frankfurter Allgemaine Zeitung“) sigue defendiendo la posición del polémico juez.

Por una parte Garzón ha conseguido que hoy Jueves el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no decida su suspensión ya que, todavía, no ha llegado al registro del Consejo la comunicación del juez instructor, Luciano Varela, con lo que el Consejo no se pronunciará hasta la primera semana de Mayo, y ,por otra, su caso y, sobre todo, los actos de solidaridad que se han venido celebrando estos últimos días, y que se han convertido en una denuncia del Tribunal Supremo como órgano franquista, ha ocupado el centro del debate del Parlamento.

Hasta cinco Ministros (la vicepresidenta Maria Teresa Fernández de la Vega, el Ministro de Fomento José Blanco, el Ministro de Industria Miguel Sebastián, el Ministro de Justicia Francisco Caamaño y el Ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba) han tenido que responder, en la sesión de control del Parlamento, a interpelaciones del Partido Popular que ha echado en cara al Gobierno, no sólo la protección que está prestando al juez de la Audiencia Nacional, sino a la creación de un clima de guerra civilista y en contra de las Instituciones, que intentan ocultar los verdaderos problemas económicos del país.

Se está intentado “resucitar las dos Españas”. Se ha llegado a decir, con tal de “tapar el paro y la crisis económica” en una “estrategia parecida a la del 11 M“, para “mantenerse en el poder, igual que hicieron para llegar a él”.

De esta forma, lo que era un juicio por un posible delito de prevaricación (quedan todavía dos causas y en una de ellas se habla de cohecho) se ha convertido, por los excesos de unos y otros, en un proceso claramente político, que ha despertado todo tipo de solidaridades y adhesiones y que se está utilizando para poner en duda la Ley de Amnistía de l978 y la propia transición.

El hecho de que una de las acusaciones, aparte del sindicato ultraderechista “Manos Limpias”, sea Falange Española de las JONS da a la causa contra Garzón un especial tinte político que se ha puesto de manifiesto en el escrito que ha sido rechazado por el Juez Luciano Varela, porque sobrepasa todos los limites de un simple juicio por investigar los crímenes del franquismo.

En el auto dictado este miércoles por Varela se dice que el escrito en el que este partido pide 20 años de inhabilitación para el titular del Juzgado Central de Instrucción “podría entenderse más como una exposición para el debate ideológico sobre acontecimientos históricos”. Y de no subsanarse, se tendrá a esta parte “por recluida en el derecho a formular acusación”.

Varela crítica que se incluyan en el texto constantes referencias a circunstancias personales de Garzón “que, cuanto menos, son totalmente ajenas a los elementos que han de configurar el hecho punible objeto del proceso”. Y es cierto porque en el escrito de Falange Española se retrata a Garzón como “juzgador de la historia y redentor del bando vencido”.

“El citado escrito podría entenderse más como una exposición para el debate ideológico sobre acontecimientos históricos (…) que el presupuesto para la estricta determinación del objeto del proceso”. Ello no puede admitirse, según Varela, “en la medida que podría hacer del proceso un escenario para debates o actos propagandísticos ajenos a la estricta y única finalidad admisible de contrastar si concurren o no los concretos elementos que la Ley exige para la imposición de una sanción penal”.

http://www.republica.es/2010/04/21/el-caso-garzon-llega-hasta-el-parlamento/

Felix Arbolí, Mis amigos Navalqueños

jueves 22 de abril de 2010

Mis amigos Navalqueños

Félix Arbolí

S UEÑO con una España en paz y armonía, donde sus gobernantes y políticos, sin distinción de colores, ni intereses partidistas y particulares, se dedicaran amigable y civilizadamente a resolver los problemas de toda la nación, sin exclusión de regiones, ni distingos de siglas ideológicas o vestigios de una época de enfrentamientos y guerra que nadie desearía tener que vivir nuevamente o hacérsela padecer a sus hijos. Sueño con la honradez y eficacia como señas de identidad de nuestros políticos en bien de la comunidad que los eligió y en el mejor servicio a la patria, únicos objetivos que deberían inspirarles en su función. Sueño con que el ejemplo de esos pueblos españoles donde se discuten y toman las decisiones en los ayuntamientos, mediante una dialéctica civilizada y razonada y posteriormente los que han participado se reúnen en el bar, centro cultural o cualquier otro lugar de ocio, para disfrutar un tiempo de esparcimiento y confraternización sin sombras que les enturbien, ni resabios que les conturben, porque las posibles diferencias han quedado aparcadas en el salón de plenos. La España que sueño en mis noches y me gustaría ver reflejada en cada uno de los siete mil municipios de nuestra geografía. Sueño poder conocer aunque sea un solo pueblo de mi querida España con políticos de esta casta y buenas costumbres para despertar sin las zozobras de ver tan bonito soñar convertido en pesadilla.

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Cuando todo hacía suponer que iba a ser un domingo normal, aunque con chaparrón o mejor diría diluvio incluido e inesperado, de esos que nos dejan hecho una “sopa”, utilizando un argot popular y expresivo, suena el móvil y recibo una gratísima noticia. Procede de Navalcán, el maravilloso y sorprendente pueblo toledano, al que meses pasados, concretamente en Firmas Invitadas del pasado 25 de noviembre, dediqué mi artículo, alabando la honradez de sus munícipes y el compañerismo y la solidaridad existente entre ellos, tanto los cinco del PP, como igual número del PSOE, y el independiente. Los once hombres buenos de una España que no está perdida del todo, gracias a estos políticos honestos que nos hacen concebir la esperanza en un mañana mejor con libertad, pero sin ira. Un equipo galáctico dentro del universo político español, pues no sólo se entregan con todo entusiasmo a sus actividades como ediles, sino que le suponen un ahorro al erario público, pues abonan muchos de sus gastos oficiales con sus propios medios y salarios profesionales. Algo insólito en nuestra política actual tan dada a la corrupción, así como el excelente compañerismo existente entre ellos que no siguen la norma habitual en esas esferas de desprestigiar al adversario y utilizar al ditirambo en uno mismo. Lo que en “roman paladino” usando a Berceo, significa una honestidad acrisolada y un escrupuloso sentido de abnegación y servicio a sus convecinos y solidaridad entre compañeros. Estos sí que merecen salir en letras de molde y páginas del BOE como reconocimiento, ejemplo y fehaciente testimonio de cómo deberían ser nuestros políticos en todas las esferas. Pero un reconocimiento sin distinción de siglas políticas pues su trabajo y entusiasmo lo ponen al servicio de sus ciudadanos sin tener en cuenta las ideologías de ofertantes y receptores. ¡Cuantos buenos vasallos se pierden en el confuso mundo de nuestra política por no encontrar a ese buen señor que, como nuestro inigualable Cid, fuera capaz de ganar las más difíciles batallas a la indiferencia, la corrupción y el esperpento!. Un rayo de luz y de esperanza en esta España tan crispada y desolada.

La llamada era de Antonio Sánchez Sobrino, concejal del citado y paradisiaco municipio por el Partido Popular y víctima de amenaza y atentado de ETA, aunque lo mismo la hubiera hecho uno del PSOE o el independiente, pues en este loable y excepcional empeño como ya he comentado no existen distinciones ideológicas a la hora de dar lo mejor de uno mismo en beneficio de los demás. ¡Qué bonito y ejemplarizante!. Me hablaba en su nombre y el de sus compañeros, para invitarme a visitar su pueblo agradecidos a lo que había publicado sobre ellos. Sabían que me gustaría conocer ese escenario de auténtico cuento y decidieron hacer posible mi deseo. Un rincón en plena Sierra de Gredos, con el río Tietar y pantano donde abunda la pesca y se realizan diversas actividades de ocio, ermitas, puente romano, dolmen megalítico, calles y plazas ajardinadas, rutas para motos, escenarios para la práctica del senderismo, casa rural, etc, etc. Un lugar idílico cargado de historia, maravillosas tradiciones, (como el divertido baile de la manzana), monumentos arquitectónicos y bellezas naturales maravillosas, conservados gracias al celo y la laboriosidad de sus dos mil trescientos habitantes. La invitación era para asistir a la romería que a la ermita navalqueña de San Isidro se celebrará el próximo día 15 de mayo y conocer el pueblo, donde me presentaría al alcalde y resto de concejales. Caso de que ese día no me fuera posible, eligiera yo la fecha. Me quedé paralizado y mudo en fracciones de segundos al no esperarme tan grata y nada habitual sorpresa en los tiempos que corren. ¿Cómo iba a decir que no a una de las más bonitas invitaciones recibidas en mi larga vida de plumífero impenitente?. Me habló someramente del programa, ya que la charla era a través de un móvil y yo estaba en plena calle resguardándome del aguacero. Consistiría en romería procesional a la ermita, misa al aire libre, degustación de tapas y productos de la tierra con todos los romeros y posteriormente la Caja Rural, nos ofrecería una parrillada bajo una carpa. Luego y como es lo habitual en este tipo de eventos populares, la fiesta continuaría entre los navalqueños y visitantes. Si no disponía de medio de transporte, ya que le indiqué que no tengo ni coche, ni permiso de conducir, pues siempre he sentido pánico de ponerme ante un volante, me dijo que ellos irían a buscarme a Toledo. Un nuevo y bonito detalle que capté y me impactó, pero no hizo falta ya que mi hijo se brindó a llevarnos y hasta mi hija, marido y los dos nietos, se apuntaron a la fiesta, pues no querían perderse tan feliz ocasión de conocer ese paraíso y a tan gentiles anfitriones. No sé si habrá algo más, ya que indicó que me preparaban una bonita sorpresa.

Un detalle que me parece excesivo, aunque conociendo los antecedentes y forma de actuar de este pueblo, auténtico regalo de la Naturaleza a la región castellano-manchega, no me extraña nada. Hasta el mismo Arthur Miller, el inolvidable dramaturgo y premio Nóbel, al recibir en 2002, el premio Príncipe de Asturias en Oviedo, hizo alusión en su discurso de aceptación a Navalcán, sus bellezas naturales, importancia histórica y esa especial y elogiosa manera de ser de sus vecinos, que habían conquistado plenamente el corazón de su esposa, autora de una magnífica exposición fotográfica sobre el pueblo. El escritor lo quiso conocer personalmente y lo visitó en compañía de ella y del poeta y también Premio Nóbel, Derek Walcott, que no pudo contener su emoción ante el recibimiento que le hicieron y sólo decía con los ojos llenos de lágrimas “!En mi vida he visto algo tan bonito!”. Arthur y su esposa tienen sendas calles con su nombre. El agradecimiento es una cualidad más de las muchas que tienen estos seres que parecen pertenecer a otra galaxia, teniendo en cuenta como se vive hoy día y la pérdida de los valores morales y cívicos a la que asistimos.

Desde este momento y aún antes de conocerlo y disfrutarlo, me considero un navalqueño de corazón, ya que no puedo serlo de nacimiento y será un municipio que formará parte importante de mis recuerdos más entrañables y mis más sinceras emociones. Una de las pocas y formidables satisfacciones que uno recibe cuando escribe poniendo en el empeño sinceridad y sentimientos. Un detalle más que honra y distingue la gentileza y honestidad de sus políticos, que lógicamente es reflejo de la de todo el pueblo. Otros con mayores razones se hacen el sordo y ni siquiera te dan las gracias, aunque uno escriba lo que le dicta el corazón y considera que es digno de destacarse, sin esperar nada a cambio como un simple deber de justicia y sinceridad.

Llevo más de cincuenta años ejerciendo el periodismo, los primeros cuarenta de manera profesional,. adscrito a la redacción de algún medio de tirada nacional o desempeñando la jefatura de redacción de una agencia de prensa, donde colaboraron firmas muy destacadas y empezó a publicar sus primeros relatos de aventuras el luego famoso Alberto Vázquez Figueroa, recién terminado uno de sus periplos aventureros y literarios. Le recuerdo sentado ante la mesa de mi despacho, hablándome de sus experiencias por los más diversos lugares del mundo y entregando para su publicación los reportajes realizados en sus numerosas y siempre sorprendentes aventuras. En aquellos tiempos, dada mi posibilidad de escribir y aupar a la fama a aspirantes y principiantes y mantener en el candelero a los estables, era normal que recibiera regalos y cestas magníficas de Raphael, Pepe Rubio, Paco Rabal, Carmen Sevilla, Lola Flores, etc, etc. Incluso columna en La Vanguardia dedicada al “joven periodista y amigo”, por el académico Federico García Sanchiz y un homenaje que me hicieron en la plaza de toros de Majadahonda los comerciantes y vecinos del Camino Viejo de Leganés, agradecidos a mi labor a favor del barrio. Pero todo esto era ya agua pasada. Esta inesperada invitación mañanera, ha sido una sorpresiva y grata noticia. Detalles como éste le hacen a uno continuar siendo sensible a los problemas ajenos y destacando al prójimo que merezca el respeto y la alabanza. Gracias Navalcán y hasta el l5 de mayo en esa magnífica romería que no quisiera perderme por nada del mundo.

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=5658

Miguel Martinez, Dia de malos augurios: el ordenador, la sacarina y el mosquito que pudo ser tigre

jueves 22 de abril de 2010

Día de malos augurios: el ordenador, la sacarina y el mosquito que pudo ser tigre

Miguel Martínez

H AY días en los que uno presiente que algo no acaba de funcionar, a saber si es a causa de que los astros no están alineados de la forma propicia, o que su aura particular presenta resquicios y se muestra incapaz de contener las buenas sensaciones, o sabe Dios cuál es el motivo, pero lo cierto es que sin saber explicar el porqué, ayer pasó un servidor de ustedes un día de aquéllos en los que no se augura nada bueno. Mala sensación para una jornada en la que en Barça se jugaba gran parte de su futuro en la Champions enfrentándose al Inter de Mourinho.

Ya empieza el día acelerado. El despertador no ha sonado –probablemente un duendecillo desprogramó la alarma que un servidor, de forma laboriosa y responsable, programó sin duda alguna la noche anterior en su teléfono móvil- y ya sale uno por la mañana a trompicones, sin siquiera haber recibido su imprescindible dosis matinal de cafeína, tanteándose los bolsillos (móvil, tabaco, llaves, mechero, cartera, gafas de sol) mientras baja las escaleras, y, un día que empieza así, o cambia mucho, o no va a ser plácido. Mourinho es gato viejo, la puñetera nube del puñetero volcán -que ya dejó en tierra a un servidor este fin de semana y le mandó al garete un viaje programado (y pagado) a Hamburgo- obligó a mi Barça a desplazarse en autocar hasta Milán a jugarse la mitad de las semifinales de la Champions. Ayayaiiii…

Con el tiempo más que justo abre uno la puerta del garaje y… como era de esperar (algo más tenía que torcerse) una camioneta ocupa parcialmente el vado. Parece que sí salgo… A ver… Pues no. No salgo. Claxon como para alertar a todo ser vivo en trescientos metros a la redonda y nada. La camioneta lleva un rótulo con el nombre de la empresa y un teléfono.

- Construcciones Tal, buenos días.
- Buenas, mire usted, le llamo porque tienen una de sus camionetas estacionada delante de la puerta de garaje de mi casa, y llevo tocando el claxon como diez minutos y no aparece nadie. ¿Tendría usted manera de localizar al conductor, a ver si fuera tan amable de moverla?
- ¿Es amarillita con letras azules?
- No, es blanca con caja abierta.
- ¡Vaya por Dios!
- En todo caso, mejor que vaya por el chófer, ¿no?
- Sí, sí… está haciendo una reparación justo ahí. No se preocupe que en seguida se la sacan.

Y aparece un mastodonte, malcarado y maleducado que me recrimina mi poca paciencia.

- Oye (a mí) que yo estoy trabajando, eh?

Confieso a mis queridos reincidentes que si el mastodonte no hubiese sido tal, y si su tamaño no hubiese sido dos veces el mío, alguna ironía no exenta de mala leche hubiese salido de mi boca, pero ante tamaño mastodonte, que además lleva una llave inglesa del tamaño de una barra de pan en la mano, sólo atino a decirle que siento interrumpir, pero que un servidor también tiene el raro vicio de trabajar y que para su desgracia ha de hacerlo regularmente si quiere pagar la hipoteca.

Como mandan las leyes de Murphy, cuando uno lleva prisa el azar selecciona un generoso ránking de torpes al volante y los sitúa delante del coche de uno. La abuelita que a duras penas asoma la cabeza por encima del volante y que se mueve como una tortuga sedada, el chaval con la “L” que se acaba de sacar el carné y que se le cala el Peugeot tuneado en cada semáforo, la Maruja con el Microcoche que circula a 20 por hora cuando no se puede adelantar, el camión que se para en mitad de la calzada para recoger un contenedor de obras. Y, por supuesto, todos los semáforos inician una confabulación maligna y despiadada para ponerse en ámbar justo cuando llega el coche que te precede, conducido por la única persona del mundo mundial que se para con el naranja.

Tarde al trabajo pero, por suerte, no debe haber pasado nada destacable o ya me hubiesen llamado por teléfono preguntándome qué pasa que no aparezco.

- Oye… ¿Tú para qué quieres el teléfono? Llevo llamándote más de una de hora y lo tienes apagado.

Efectivamente. El duendecillo que desprogramó la alarma, también ha activado la casilla de “modo de vuelo” del terminal, casilla que deja el teléfono conectado y operativo excepto en su función principal. Vamos, que sí se le ven las lucecitas y demás pero está parado cual estatua. La madre que trajo al duende de las narices.

- No sé a que esperas para enviar aquello que nos pidieron ayer.
- Sí, sí.. ahora mismo lo envío, es que llevo una mañanita…

Un servidor no existe hasta que no ingiere su primera e indispensable dosis de cafeína, pese a eso, conecta el ordenador y…

Pip, pip, pip, pip. Y la pantalla negra cual sobaco de pantera.

-¿Departamento de informática? Oye, mira… que conecto el ordenador y pita, pero la pantalla sale negra.
-¿Cuando te refieres a que pita, te refieres a que funciona, o a que pita sin más?
- No, me refiero a que pita, a que emite un pitido, tal que así “Pip, pip, pip, pip” hecho lo cual se apaga la lucecita roja de la torre y se queda muerto.
- ¿Qué numero de PC es?
- Y yo qué coño sé. Es el que uso yo. El que está en mi mesa.
- Sí, ya, pero como comprenderás si no conozco a los usuarios, voy a conocer sus ordenadores. El número de PC está en una etiqueta, como un código de barras, en la parte de detrás de la torre, debajo del ventilador.

Revolcado por los suelos compruebo que el número del PC es el 537 y así se lo hago saber al informático.

- Bien. Le pongo un aviso al “cambiapiezas” para que pase a verlo, porque tiene todo el aspecto de ser una avería de hardware.
- ¿Sabes cuándo vendrá?
- Probablemente esta semana.
- ¿Esta semana? Tengo un documento que ya tenía que haber salido ayer.
- ¿Lo tienes en el disco duro? – pregunta incrédulo y alarmado como si me preguntase que si he asesinado a mi padre?
- Pues claro.
- Pues muy mal hecho. Ya sabes que se ha de grabar todo en la unidad compartida del servidor “Q”, precisamente para evitar pérdidas de datos.
- Sí, lo sé. Debes tener por ahí un aviso de hace días informando que llevo semanas sin poder acceder al servidor “Q” porque me dice no sé qué de privilegios insuficientes.
- No puede ser, si tu PC es el 537 tienes activados los privilegios suficientes. Eso es que no lo haces bien.
- Claro, claro… los ordenadores nunca fallan, por eso yo no te estoy llamando en este momento. Bueno, da igual, dile al cambiapiezas que es urgente.
- Vale, vale, pero si lo hubieses archivado en el servidor compartido “Q”, podrías recuperarlo desde cualquier PC.
- Sí, y si mi tía tuviese testículos (en honor a la verdad la palabra exacta fue “cojones”) no sería mi tía sino mi tío. - Cuelgo sin esperar respuesta.

A tomar por saco el documento el duende y la madre que los tajo a los dos. Asomo la cabeza por la sala donde mis compañeros se pelean con sus quehaceres y les suelto:

- Me voy a tomar un café aquí abajo Que no puedo hacer nada en el ordenador hasta que no venga el cambiapiezas. Si viene dadme un toque al móvil.
- Pues como no lo conectes ya te podemos ir dando toques, ya… -suelta el primero-
- Puedes recuperar el documento desde cualquier PC, sólo tienes que conectar con el servidor compartido “Q” –responde otro- éste con verdaderas ganas de colaborar.

En vez de mandarlos al carajo a los dos, respiro hondo y tiro para la cafetería.

- Un café solo, David.
- Joder, niño… traes mala cara, ¿eh?
- Calla, calla… Ni te cuento.
- Con sacarina ¿verdad?
- ¿Con sacarina? ¿Tú me has visto a mí pedir alguna vez un café con sacarina? ¿Te estás quedando conmigo o me estás llamando directamente gordo?
- Ui.. sí.. es verdad, disculpa. El de la sacarina es aquel compañero tuyo que viene a veces contigo, que siempre me lío.

Junto a mí, dos currantes se meten un bocata de chorizo y uno de ellos le cuenta al otro que su mujer había matado ayer un mosquito tigre de seis centímetros. Joder, seis centímetros –replica el otro- eso no es un mosquito. ¡Es un B-29! ¿Un qué? –pregunta el marido de la asesina- Un bombardero de la Segunda Guerra Mundial, como el que tiró la bomba sobre Hiroshima: Enola Gay, se llamaba, como la madre del piloto, el coronel Paul Tibbets Tres días más tarde, otro B-29, el Bockscar, lanzó una segunda bomba sobre Nagasaki y eso precipitó el final de la guerra pues Japón capitularía de inmediato.

Alucino con el currante, pago y me voy a ver si hay noticias del cambiapiezas.

Toda la mañana mareando la perdiz. El cambiapiezas se encuentra desaparecido, en Informática ya ni me cogen el teléfono y escucho más de diez veces lo de “¿Por qué no lo archivaste en el servidor “Q”? Filosofo sobre lo esclavos que nos hemos convertido de la informática, me juro que incumpliré sistemáticamente la ridícula prohibición, normativa interna, de emplear pendrives particulares en los equipos del trabajo y grabaré en ellos todos los documentos importantes y me acuerdo de la madre del cambiapiezas, del duende, del servidor compartido “Q” y de toda la genealogía de todos ellos trescientos trillones de veces, especialmente, cuando al volver después de comer, todo sigue igual. Golpecitos (golpetazos) al PC y nada. Pruebo con otro monitor y nada, con otros cables y nada.

- Oye, que han llamado preguntando por ti, que si te acuerdas que necesitan no sé qué que tenías que enviar.
- Si vuelven a llamar, les decís que estoy Brasil recogiendo cocos.
- Que se lo digo, ¿eh? Que soy capaz, ¿eh?
- Sí, y les dices que volveré mañana, pero para asesinar al cambiapiezas.

Llego a casa. Abro el correo electrónico y dos mensajes de la compañía de vuelo en las que me confirman dos reservas distintas para el mismo vuelo. Obviamente, cobradas dos veces.

Consulto la página de Internet y no consigo entrar en mi reserva, en ninguna de las dos. Centro de atención al cliente. No menos de 10 llamadas en las que, tras tenerme varios minutos en espera, se corta la comunicación. Para más INRI es un teléfono 807.


- ¿En qué podemos atenderle?
- ¡¡Aleluya!! Llevo más de una hora esperando.
- Disculpe, pero con lo de la nube del volcán, estamos saturados.
- Pues verás, que me habéis facturado dos veces la misma reserva.
- Eso es imposible, caballero.
- Bueno, en realidad me habéis hecho dos reservas distintas, para el mismo vuelo.
- Pero eso también es imposible, una persona no puede facturar “on line” dos veces.
- Pues será imposible, pero me habéis mandado un correo con dos reservas y dos confirmaciones distintas.
- Ya le digo que es imposible.
- Mira, si te parece, lo comprobamos. Anota los dos números de reserva.
- Dígame –se las doy, me dice que disculpe un segundo y responde.
- Esto es rarísimo. El ordenador no debiera permitir duplicidades.
- Debe ser el duendecillo, que me la tiene jurada.
- ¿Perdón?
- Nada, cosas mías. ¿Tiene arreglo?
- Sí, por supuesto. Ya está arreglado. Borre la confirmación de reserva que empieza por F, se la he anulado, y conserve la que empieza por E de España.
- Muy amable, señorita. Muchas gracias.
- Gracias a usted por confiar en nuestra compañía,

Hago cálculos y compruebo con alborozo que la llamada telefónica al 807 probablemente cueste tanto como el vuelo, si no más.

Se acerca la hora del partido y las sensaciones no son buenas.

Suena el teléfono.

- ¡Niño! ¿Te vienes a ver el Barça y nos pegamos unas papas bravas viendo el partido?
- ¿Dónde?
- En la cafetería de siempre.
- No, que me quieren poner sacarina.
- ¿Qué coño dices?
- Nada, nada. Nos vemos allí en media hora.


En la cafetería.

- Tienes mejor cara que esta mañana, eh?
- Claro, la sacarina, ya sabes…
- Ponnos unas cervezas y unas bravas antes de que empiece el partido, anda. Así, si pierden, ya hemos cenado.
- Bravas… No. No tengo patatas. Las llevo esperando toda la tarde pero el niño no ha venido. La madre que lo parió. Luego dicen que hay paro… Os hago unos bocatas de lomo.
- Venga. El mío con sacarina.
- ¡Vete al peo!


Gol de Pedrito. Esto pinta bien.

Gol del Inter. Pero si han agarrado a Messi de la camiseta. Claro… el árbitro es portugués.

Gol del Inter. Nada que objetar.

Gol del Inter. ¡Fuera de juego! ¡Árbitro! ¡Desgraciado! ¡Hideputa!

Penalty no pitado al Barça. ¡Árbitro! ¡Desgraciado! ¡Hideputa!

- Ponme un café descafeinado
- ¿Con sacarina?
- Mejor con un chorrito de Baileys.
- Baileys y sacarina, marchando.

Ambiente de duelo en casa. Ha perdido el Barça. Un dos a cero a la vuelta es posible, pero complicado. A menos que Messi tenga el día y les meta cuatro como al Ársenal.

- Hala, buenas noches, que descanséis, hasta mañana. Yo me voy a quedar un ratillo, a ver si hago el artículo para Vistazo a la prensa, que tengo medio mosca al director.

No hay manera de hilvanar más de dos palabras seguidas. Ni del proceso a Garzón, ni de la puñetera nube, ni del Gürtel. La madre que parió a Mouriho y la madre que trajo al puñetero árbitro portugués.

Ratito de lectura y a la cama.

No sé si a ustedes les ocurre que cuando acaban un libro que les ha encantado, sienten como una especie de desasosiego, una suerte de hueco interior que saben que difícilmente rellenarán con otro libro. Me acerco al rincón donde se acumulan los libros recientemente adquiridos y pendientes de lectura y, tras unos segundos de indecisión, me decanto por un tomo poderoso, más de un palmo de alto, encuadernación cara y letras doradas. Sigmund Freud. Obras completas. Mil páginas de nada. ¿Seré capaz de tragármelo enterito? ¿Resistiré pulsiones, histéricas y justificaciones de índole siempre sexual? El cuerpo me pide algo fuerte, algo que me permita olvidar al duende, al camionero irresponsable, al cambiapiezas, al servidor Q, a la sacarina, a Mourinho, al árbitro portugués. Venga.

Empieza con una breve reseña biográfica. Yo que pensaba que era austríaco y resulta que no. Pues mira… está interesante…

Y justo en ese momento.

Bzzzzzz, Bzzzzzzzzzzzz, Bzzzzzzzzzzz (onomatopeya que simula el zumbido de un mosquito).

Levanto la vista y me veo un mosquito posado en la pantalla de la lámpara. ¿Qué digo un mosquito? La madre de todos los mosquitos. ¿Será un mosquito tigre? -rememoro la conversación de los currantes en la cafetería y un artículo aparecido en prensa local sobre la proliferación de este espécimen en una zona próxima así como su voracidad y sus tremendos picotazos-. Le lanzo un manotazo que el bicho esquiva con destreza y desaparece de mi vista. Corro a cerrar puertas para cortarle la retirada y busco sin éxito algún matamoscas –y mosquitos- en spray. Me tocará un combate cuerpo a cuerpo, sin recurrir a armas químicas.

Siento sobre mis hombros la responsabilidad de garantizar la seguridad del hogar y reclamo la colaboración de la infantería: mi perrita Magui, una teckel de cinco quilos a la que he visto perseguir, atrapar y torturar moscas en diversas ocasiones, pero ciertos problemas con las transmisiones –me mira como preguntándome si he bebido- impiden la comunicación necesaria para acometer un fin común, pese a ello, la mantengo a mi lado, por si la casualidad hiciese que el mosquito se le pusiese a tiro y ésta, lo derribase de un certero zarpazo. El mosquito, sigue desaparecido y me digo que la diferencia de tamaños entre nuestros cerebros, bien ha de proporcionarme cierta ventaja. Confinado el enemigo, se impone la estrategia de la paciencia: todas las luces apagadas, excepto la de la de la lamparita donde lo descubrí y mi perrita y yo, en el sofá, oído atento y ojo avizor a la lámpara, nos parapetamos emboscados esperando el momento de soltar el golpe de gracia. Que si quieres arroz, Catalina, el mosquito no aparece y la perrita y yo estamos a un paso de sucumbir al sueño. Cambiamos de cebo: apagamos la lámpara y encendemos el televisor –desde luego, sin sonido- confiando que el juego multicolor de lucecitas llame la atención del invasor.

Transcurren largos minutos manteniendo la posición sin detectar movimientos enemigos. Pensamos en ofrecerle un segundo cebo: El ordenador. Situados en un punto estratégico –en la butaca- dominamos los dos frentes, pero para conectar el ordenador hemos de encender la lámpara, no sea que caminando a oscuras por la habitación tropecemos con algo y formemos tal escándalo que despertemos a todo Quisque, aunque, en este momento, debo abandonar el plural, pues la infantería se ha quedado frita sobre el sofá y ronca como un minero. Enciendo la lámpara, conecto el ordenador y entonces escucho el zumbido que lo delata y lo veo posarse de nuevo sobre la lámpara que acabo de encender. Repto hasta el arsenal y me pertrecho de armamento ligero (una carpeta azul de cartón) y me deslizo con sigilo hasta las proximidades de la lámpara. Recuerdo a Kung Fu, cuando se concentraba para quitarle la piedra de la mano a su maestro. Respiro hondo, pero despacio. Concentro toda mi energía en el cerebro, tenso el abdomen, visualizo a mi cerebro proporcionando órdenes precisas y a mi sistema nervioso ordenar a los músculos de mi brazo que lancen un golpe seco, rápido y certero con la carpeta sobre la lámpara que, evidentemente, salta por los aires.

El golpe parece haber sido certero, pero el cadáver del enemigo no aparece. Quizás aquí sí resulte eficaz la infantería, que con el golpe se ha despertado y tiene las orejas hacia arriba. Reconvierto la infantería en cuerpo de rastreo: Busca, Magui, busca. Magui sale disparada debajo del sofá y se presenta con su pelota, moviendo el rabo, segura de haber desarrollado con éxito su misión. Me afano con una linterna en la alfombra, de colores ocres –como el mosquito- en busca del cadáver que evidencie la victoria del hombre sobre el insecto, tarea que se ve dificultada por la infantería –finalizó el rastreo al encontrar su pelota- que, insistentemente, irrumpe en el campo de la batalla con la pelotita, ofreciéndomela para que se la lance. Finalmente, hago comprender a la infantería que son las tres de la mañana y que se deje de pelotitas, a la vez que la conmino a que utilice su prodigioso olfato con fines más productivos. Se vuelve al sofá y se pone a roncar. Con el campo libre, y tras dividir mentalmente en cuadrículas la alfombra, ahí, desarmado y herido –mueve una antenita- se encuentra el enemigo. Pidiendo cuartel. La Convención de Ginebra me impide rematarlo, al hallarse indefenso, por lo que procedo a su detención y a su confinamiento -previas diligencias de identificación fotográfica, ora de frente, ora de perfil y ora del otro- aunque una vez confinado, el enemigo fallece, circunstancia que me libera de posteriores trámites ante la autoridad militar.

Victorioso, consulto en Internet cuanto encuentro sobre el temido mosquito tigre y compruebo que no era un tigre el mosquito que nos ha tenido en vela, a mí y a mi infantería –más a mí que a ella, en honor a la verdad- y que el espécimen capturado es un mosquito, del tamaño de una excavadora, eso sí, pero inofensivo en definitiva. Mi ignorancia –el mosquito tigre tiene el abdomen tuneado con franjas blancas y negras- me ha tenido en vela gran parte de la noche que culminaba un día de aquellos en los que uno no augura nada bueno. Y como han podido comprobar mis queridos reincidentes no iban desencaminados los augurios que les refería en el primer párrafo de este largo artículo que espero que ustedes sepan disculparme. Que lo que mal empieza, ya se sabe cómo acaba.

http://www.miguelmartinezp.blogspot.com/

Miguel Angel Lomas, Preparados si que estan...

jueves 22 de abril de 2010

Preparados sí que están...

Miguel Ángel Loma

E S injusta la crítica que hemos ido extendiendo sobre nuestros políticos y la continua descalificación sobre sus escasas aptitudes, incapacidades y falta de preparación, etc., hasta el grado de colocarlos en la última encuesta del CIS como nuestra tercera mayor preocupación, tras el paro y la crisis económica.

Y no hay ejemplo más significativo del injusto error que cometemos con tan sesgadas opiniones que el caso del actual presidente del Congreso de Diputados (y Diputadas), José Bono, que en relativamente poco tiempo ha pasado de disponer de un modestito patrimonio a convertirse en un envidiable hacendado.

Y a ver: si un tipo como Bono, que durante los largos años en que su dedicación a la actividad política era tan absorbente que incluso llegó a dimitir como ministro de Defensa alegando que no disponía de tiempo para dedicárselo a su familia, ha sido capaz de capaz de generar tal cúmulo de bienes que hasta su hija de 10 años goza ya de la titularidad de una joyería, ¿qué patrimonio hubiese acumulado Bono de haber empleado todo su tiempo en negocios más lucrativos que el de trabajar desinteresadamente por nuestro bien común? ¿Es esto un ejemplo de mal gestor?

Y lo mismo cabe apuntar del senador Luis Bárcenas, aunque sobre éste existan más que dudas acerca de la legitimidad de su riqueza, generada también durante su larga actividad política, pero que justifica con un escueto: «Mi incremento patrimonial se debe a mi cartera de valores» (¡y todavía habrá quien diga que nuestros políticos carecen de valores!).

Ante el lucrativo ejemplo de ambos ¿cabe mantener la opinión de que nuestros soberanos representantes carecen de preparación y competencia, o sean unos malos gestores?


http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=5661

Francisco Daunis, Dialogo padres-hijos, seamos optimistas

jueves 22 de abril de 2010

Diálogo padres-hijos, seamos optimistas

Francisco Daunis

U NO de los tópicos más corrientes, en relación a los menores, es que la falta de diálogo y control de los padres con sus hijos, se debe fundamentalmente al trabajo de los progenitores. Creo que eso no es cierto. En primer lugar porque ni todos trabajan ni todos tienen un horario que les ocupe todo el día. Váyase a cualquier colegio, a la hora de salida, y contemplará los cientos de padres o madres que recogen a sus pequeños, y se los llevan a casa, o antes a actividades deportivas, etc..

Creo que la inmensa mayoría de padres (ambos) tienen sobrado tiempo para hablar y educar a sus hijos. Y estoy seguro que una gran mayoría lo hace. Y nada tiene que ver su situación económica, porque la bondad como el talante no tienen precio. Conozco gente rica egoísta y llena de despreciables valores, y gente pobre buena, solidaria y honrada. Y a la inversa.

Hay muchos padres que dejan que sus hijos se encierren en sus habitaciones, con televisor e Internet, y vean y naveguen lo que quieran y por donde quieran. Son permanentes las denuncias sobre contenidos violentos, sexuales y perversos ofrecidas por muchas televisiones, en horas “infantiles”, sin que les importe ni a las empresas de las emisoras ni a las autoridades que debieran velar por ello. Son otras corrupciones. Hay intereses económicos de por medio.

Sí, muchos, muchos padres, pero no todos, han dimitido de sus obligaciones, y ninguno desconoce las que tiene, trasladándolas al colegio, al instituto, a la universidad. Este es el problema que afecta gravemente a decenas de miles de los chicos malos estudiantes, vagos, violentos, precozmente sexuales.

Pero en España hay más de ocho millones de muchachos entre 0 y 18 años. Y estoy seguro que el porcentaje de los que podríamos llamar “bien educados”, en los sentidos cívico y cultural, supera largamente a los abandonados a su suerte por padres irresponsables.

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=5659

Ramon Sanchez, ¿Que es lo que sabe Garzon?

jueves 22 de abril de 2010

¿Qué es lo que sabe Garzón?

Ramón Sánchez

C ON frecuencia pienso que en este país nos hemos vuelto todos locos. Por si fuera poco un Gobierno inepto, mentiroso y sin capacidad de reacción ante la profunda crisis económica y moral que atravesamos, una oposición blanda y acomodada, una clase política en gran parte corrupta y una ciudadanía mansurrona y que aguanta todo lo que le echen sin levantar la voz, ahora se arma la de dios por el hecho de que un juez ególatra y fanfarrón, se vea ante los tribunales por haber infringido unas cuantas leyes. Es algo difícil de entender.

Tengo la impresión de que la izquierda española no sólo no se resigna a haber perdido una guerra civil, sino que ¡más de 60 años después! pretende destrozar la convivencia y poner fin a una transición política con la que, según opinión general, habíamos dado un ejemplo al mundo.

Lo sucedido en el aquelarre que los sindicatos montaron en la Universidad Complutense, con la anuencia de un rector, Carlos Berzosa, bajo sospecha de mil y una irregularidades, es toda una incitación al guerracivilismo, a la reanudación del enfrentamiento entre las dos Españas. Ya me dirán ustedes lo que pintan los sindicatos en todo este embrollo cuando su única obligación debería ser la de defender los derechos de los trabajadores, en especial de esos casi cinco millones de parados que día a día ven diluirse sus esperanzas de una vida digna. Creo que ya nadie puede dudar de que Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo no son sino paniaguados de un Gobierno que permite subsistir y vegetar a las organizaciones que comandan a cambio de sustanciosas subvenciones. ¿Para cuándo una casilla en la declaración de la renta en la que figure la aportación a los sindicatos? Entonces sí serían verdaderamente independientes y, de paso, se darían cuenta de lo la confianza que los ciudadanos tienen en ellos.

Por otra parte, ¿qué pintaban en aquella concentración representantes del partido en el poder como el peligroso Gaspar Zarrías o el ‘singular’ Pedro Zerolo? Porque la presencia de esos supuestos intelectuales de la talla de Caballero Bonald, Pilar Bardem, Miguel Ríos, Pedro Almodóvar, José Sacristán, etcétera, era algo previsible. Los titiriteros de la ceja no descansan. Gritos del jaez de “No pasarán” no indican sino que los que allí fueron a jalear las virtudes de Garzón, al que pusieron al nivel de la Madre Teresa de Calcuta, se han quedado anclados en un pasado que debería haber quedado ya en el olvido.

¿Y qué decir del ex fiscal Jiménez Villarejo? ¿Cómo es posible que un ex fiscal que desempeñó su cargo durante el franquismo se atreva a catalogar de ‘torturadores’ a los miembros del Tribunal Supremo? No encuentro otra explicación que un ataque de acelerada senilidad.

Lo lógico es que el Gobierno hubiera reaccionado ante tamaño disparate, pero ¡quiá! Por el contrario, además del fiscal Conde Pumpido, que debería estar hace tiempo en el paro, cuatro ministros (Manuel Chaves, Pepe Blanco, Trinidad Jiménez (sobrina, por cierto, de Jiménez Villarejo) y Miguel Sebastián, apoyaron la defensa de Garzón. Aunque, claro, luego apelaran al recurrente ‘a título personal’. En cuanto a Zetapé, pronunció unas palabras blandengues para salir del paso. Mintiendo, como siempre.

Volviendo a Garzón, es de justicia que se siente en el banquillo de los acusados. Cierto es que tiene méritos adquiridos, sobre todo después de que Felipe González frustrara sus esperanzas políticas optando por Belloch y dándole una patada en el trasero, pero ¿qué se puede esperar de un juez que, por ejemplo, tiene durmiendo el sueño de los justos el ‘caso Faisán’, uno de los más graves atentados a nuestra democracia?

Al ególatra don Baltasar no se le va a juzgar por intentar poner al descubierto los supuestos crímenes franquistas, sino por prevaricar de forma descarada. Vean si no: cuando la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas de genocidio en Paracuellos del Jarama interpuso una querella acusando a Santiago Carrillo de los fusilamientos que se produjeron en aquella localidad madrileña entre noviembre y diciembre de 1936, él se pronunció en contra.

La firma estampada por Garzón el 24 de enero de 2000 al pie del documento de denegación pone al descubierto su delito. En la sentencia, el jiennense acusaba a los demandantes de “mala fe”, de “tomarse a la ligera las normas básicas de nuestro ordenamiento jurídico” y de “hacer mofa y escarnio de la serenidad que toda actividad jurisdiccional comporta”.

Añadía que los fusilamientos “estaban prescritos al haber transcurrido más de 20 años”, que “la amnistía dictada el 25 de noviembre de 1975 veda cualquier posibilidad de reiniciar la persecución penal por los actos de nuestra guerra civil” y que “el delito de genocidio no se encontraba tipificado en España en la fecha de los hechos”.

Esto no fue obstáculo para que, 10 años después, ante la petición de las víctimas del franquismo, se olvidara de la amnistía y se declarara competente para juzgar. Y es que, para él, hay muertos de primera y de segunda categorías.

A la vista de todo esto, cabe preguntarse quién ha movido los hilos para montar el show político de la Complutense y la desaforada campaña en su favor. ¿Es que Garzón sabe algo que muchos no quieren que salga a la luz? Estoy convencido de que es así. Y ahondando más, ¿tendrá que ver esta campaña con ETA y la masacre del 11-M? Unas interrogantes que me temo nunca se verán despejadas.


http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=5663

Ernesto Ladron de Guevara, Con el tiempo siempre se descubre la verdad

jueves 22 de abril de 2010

Con el tiempo siempre se descubre la verdad

Ernesto Ladrón de Guevara

U NA de las cosas más importantes que se cinceló en mi mente, gracias a la educación religiosa en mi infancia y juventud, fue el que por encima de todo, como principio esencial, nunca hay que mentir; que la verdad es una de las bases de la nobleza de las personas. Por eso me repugna la mentira, y más cuando se hace de ésta el fundamento de la acción política. Pienso que la política sin actitud de servicio a los demás y sin elementos de honradez como guía de la acción, es repudiable, y acaba siempre despreciando la condición humana. Sin verdad no hay libertad.

En una época que hoy recuerdo con una contradictoria mezcla de arrepentimiento y complacencia, por haber sido coherente con las convicciones que me guiaban, el aparato socialista me llevó a un curso de retórica y argumentación a la Escuela Jaime Vera. Allí, con técnicas muy efectivas se adiestraba a los asistentes a defender una tesis y la contraria con la misma vehemencia y con similar carga argumental en ambos casos. En aquel tiempo yo no entendía cómo se puede esgrimir un planteamiento y al rato persuadir de que la opción opuesta es la mejor, aunque fuera como mero ejercicio retórico. Pero observando la deriva de algunos prebostes del socialismo he entendido el por qué. La razón de tan ladina actitud política la esgrimió Zapatero, pillado por las grabadoras, cuando con un motivo qué no recuerdo dijo a su interlocutor aquello de “…como sea”. Supongo que ese paradigma de la acción política del “…como sea” no tiene ninguna relación con el 11-M. Aunque a veces a uno le da por pensar…

Con el “…como sea” se han hecho múltiples barbaridades. Y quien fundamenta su praxis política en ese aforismo no tiene ningún reparo de mentir con pestilente persistencia.

Por ejemplo, durante mucho tiempo se ha estado defendiendo en el País Vasco y Cataluña, con un halo de cientificismo absolutamente vacío de contenido, pero con mucha capacidad de convicción para mentes angelicales, que el bilingüismo es la panacea y que sin saber euskera –en el caso vasco- no hay futuro. Incluso que gracias a la inmersión lingüística se aprende mejor el castellano, lo cual es un planteamiento para bobos de solemnidad, pues es imposible que una lengua que no se utiliza en la enseñanza se aprenda mejor que en otro modelo educativo donde se pone en juego a lo largo del periplo educacional. Pero, para más abundamiento del discurso sofista, se ha estado insistiendo hasta la saciedad que los modelos de inmersión lingüística son mejores para el aprendizaje integral del conjunto de las asignaturas. Es decir que un alumno puede aprender filosofía, matemáticas, ciencias naturales o la misma teoría de la relatividad de Einstein con más facilidad en una lengua que no es la suya materna que en la propia, pues lo importante es adquirir esa fórmula alquímica que es el nirvana de cualquier vasco o catalán; es decir euskaldunizarse o catalanizarse, para alcanzar, tras lograr ese objetivo, la ciencia infusa, que caería del cielo tal que las lenguas de fuego con las que se representaba al Espíritu Santo bajando de las alturas en el famoso cuadro de El Greco.

Pero miren por donde que leo un titular de prensa en mi tierra vasconizada que dice “La educación vasca, la más cara pero entre las peores de España”. Fíjense en el dato: sólo consigue superar en los resultados de la evaluación a Ceuta y Melilla, pese a que cada alumno vasco cuesta 6.251 euros frente a los 4.888 de la media estadística nacional. Y otra reseña señala que “Un estudio preliminar la sitúa como la sexta comunidad con peores resultados. La influencia de la inmersión en Euskara”. Se refiere a un análisis comparado que se ha hecho en el entorno del procedimiento de diagnóstico Pisa de los resultados escolares. Y parece ser, según ese estudio preliminar, que las comunidades bilingües no quedan en nada buen lugar respecto a las monolingües castellanohablantes.

Hace más de diez años redacté una proposición no de ley, que defendió una parlamentaria alavesa, que fue aprobada con alguna leve corrección por la Cámara vasca, donde se decía que era necesario realizar un estudio comparado de los resultados académicos, desglosados por modelos lingüísticos y redes educativas, tomando como muestras a poblaciones homologables en las variables sociocultural y económica de las mismas. Los diferentes gobiernos nacionalistas, en cuyo seno se han aplicado a la ímproba tarea nacionalista ciertos personajes de Eusko Alkartasuna, partido que ha ofrecido al brazo político de ETA ir en sus candidaturas lo que dice bastante del talante moral de los protagonistas, han estado dando datos manipulados, claramente tendenciosos y sesgados. Han ocultado de forma pertinaz una realidad que la lógica y la experiencia hacían sospechar y que algunos en una soledad asceta predicábamos desde hace dos décadas por lo menos, incluso en libros como el mío de “Educación y Nacionalismo, historia de un modelo”, saboteado de forma sibilina.

Pues va saliendo a la luz la verdad del tema en cuestión, que es, ni más ni menos, que durante más de treinta años se ha estado abocando a miles de jóvenes a un déficit formativo y a un empobrecimiento cultural exasperante. Y de eso hay responsables. Más aún cuando se ha estado gastando en euskaldunización la friolera de 20.000 millones de las antiguas pesetas al año durante todo ese tiempo y se han duplicado redes, se ha despilfarrado en recursos, total para este resultado pírrico que por fin -ya era hora- sale a la luz. Eso si no ocultan su publicación.

Pero no se preocupen, aquí paz y después gloria. Nadie se acordará de que existen unos responsables y que hay unas responsabilidades. Como si no pasara nada…

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=5657