ZP dobla su apuesta en Navarra
¿Tendrá pensado el presidente reanudar su "proceso" acercándose a los nacionalistas por el flanco navarro? El pacto entre socialistas y abertzales de NaBai abre perspectivas inquietantes.
18 de junio de 2007El presidente del Gobierno ha autorizado el reparto de poder municipal entre el PSN-PSOE de Fernando Puras y la coalición independentista Nafarroa Bai, que dará el control de un buen número de Ayuntamientos de Navarra a los abertzales y de otros tantos a los socialistas. Una alianza que siendo legal, no cabe duda, abre perspectivas turbadoras.La alianza en los Ayuntamientos vivida el sábado es el preámbulo de una alianza política entre PSOE y NaBai para gobernar la Comunidad Autónoma de Navarra; una posibilidad sobre la que UPN y Mariano Rajoy advirtieron en la campaña electoral, y que tanto Zapatero como Puras se negaron entonces a comentar amparándose en que el PSOE ha compartido el actual status de la Comunidad Foral. La respuesta va a llegar ahora: UPN -con el doble de votos que el PSOE o NaBai- será oposición. Realmente no es noticia que la izquierda gobierne Navarra. Ya ha sucedido. Y en democracia es lógica la alternancia. Tampoco es excepcional de Navarra -aunque sí es un problema para el conjunto del sistema- que los perdedores gobiernen y los vencedores abandonen el poder. Lo realmente notable es que eso sucede, precisamente, ahora y, precisamente, en Navarra.Precisamente ahora, cuando la tregua de ETA ha terminado y los terroristas vuelven a hacer lo que siempre han hecho, causar miedo y dolor. El precio pedido por ETA es una euskaldunización de Navarra. Pues bien, Navarra va a ser gobernada, porque Zapatero así lo quiere, por otros euskaldunes. Una Navarra que durante décadas ha sido un oasis de lealtad a España en el norte puede convertirse en un foco de tensiones y de independentismo a partir de este momento. Si Puras y Zapatero querían poder, la mano tendida de UPN -que ha estado dispuesta al pacto en términos incluso humillantes para sus 140.000 electores- se lo hubiese dado; si han preferido el apoyo del ex batasuno Patxi Zabaleta tendrán sus razones. ¿Cuáles?Una nace de Madrid: la voluntad de arrinconar al PP (en este caso a su franquicia Navarra: UPN). En el PSOE hay quien en vez de razonar en términos de beneficio para su propio partido lo hace en busca del aislamiento del centro derecha. Así es. Y para ello casi todo vale. Incluso aliarse con partidos descaradamente independentistas. Otra razón puede ser, por supuesto, que el PSOE se encuentre más a gusto de la mano de NaBai que de la de UPN. Claro. Si bien esas preferencias deberían examinarse a más largo plazo, cuando en un par de legislaturas la acción social de los euskaldunes -que reclaman el control de la cultura y la educación- comience a cambiar la faz de Navarra.Otra razón, la más inquietante, no es posible descartarla tampoco: ¿tendrá pensado Zapatero reanudar su "proceso" acercándose a los nacionalistas esta vez por el flanco navarro? ¿"Proceso" con ETA o con el PNV? ¿Con qué límites? Porque de por medio hay unas elecciones generales. Y ningún político, menos aún ZP, deja de valorar los costes electorales de sus acciones.
lunes, junio 18, 2007
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