miercoles 20 de junio de 2007
Veto cultural en Fráncfort
LA decisión del tripartito catalán de no invitar al periodista, escritor y articulista de ABC Valentí Puig a la prestigiosa Feria del Libro de Fráncfort en otoño revela un sectarismo injustificable. Su exclusión -como la de otros muchos autores que escriben en castellano- no se debe a una torpe infravaloración del talento y la trayectoria intelectual de Puig, reputado como uno de los mejores conocedores de la literatura catalana. No. Se debe a una lamentable muestra del sectarismo con el que se manejan las instituciones culturales de la Generalitat, muchas de las cuales agonizan en manos de ERC, con el PSC haciendo la vista gorda. Marginar el castellano en Cataluña es una irresponsabilidad por la que la sociedad catalana debería pasar factura a sus políticos; pero descargar esa inquina hacia la principal lengua de España castigando a autores ampliamente reconocidos es tirar piedras contra el tejado de la cultura catalana. En el caso de Puig, como en el de otros escritores excluidos, no rigen criterios objetivos de selección, sino una manipulación de la realidad, un vergonzoso ejercicio de nepotismo y el castigo al discrepante por la vía del desprecio. Con decisiones así, la Generalitat se muestra sumisa al pensamiento único que caracteriza a la parte más radical y anacrónica de una izquierda que sólo es capaz de concebir la cultura desde la censura y los vetos. La cultura catalana merece un mejor trato.
miércoles, junio 20, 2007
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