miércoles, junio 20, 2007

Urbaneja, El informe de Pizarro

jueves 21 de junio de 2007
El informe de Pizarro Fernando González Urbaneja

Hubo un tiempo en el que los informes a las juntas generales de accionistas de las grandes compañías privadas tenían un contenido que trascendía a las propias compañías para convertirse en plataforma de carácter reivindicativo. Eran muy atendidos, por ejemplo, los discursos de Villalonga, de Lladó, o de Aguirre Gonzalo, que trasladaban a los gobiernos aspiraciones más allá de lo puramente mercantil o societario. No suele ser el caso ahora por distintas razones, aunque nadie negará que una junta general es un espacio civil muy adecuado para expresar reivindicaciones y juicios de valor que conciernen a la política.
La atalaya de una sociedad cotizada permite formar criterio y emitir juicios que merecen atención. Además, quienes opinan en esos escenarios suelen ser gentes con criterio, que tienen cosas que decir, aunque suelen optar por la prudencia de no molestar, y menos aún a quienes ejercen el poder y pueden hacer uso discrecional del mismo. De esos silencios sale perdiendo el conjunto de la sociedad, que se queda sin algunas voces y opiniones que merecerían ser tenidas en cuenta.
Manuel Pizarro, presidente de Endesa, ofició ayer en la junta general de esa compañía, probablemente la penúltima asamblea presidida por él, y la primera tras la azarosa peripecia de las sucesivas OPAs sobre Endesa. Previsiblemente habrá otra junta este año, previa a la materialización de la OPA, que conformará otra mayoría tras la filialización efectiva de la empresa española al grupo público italiano Enel.
Pizarro ha gestionado con firmeza Endesa y ha defendido el valor de las acciones de la compañía hasta el límite posible. En su discurso expresó nítidamente sus disconformidades y sus sometimientos en este complejo caso, y el respeto que merece el mercado y el accionista.
Me quedo con una secuencia de valores que destacó el presidente de Endesa, “libertad, competencia y certidumbre”, tres conceptos que merecen una conjugación y una atención mucho más diligente en la sociedad española. Tres conceptos que se resumen en uno: “seguridad jurídica”. Una seguridad que no existe cuando se sufren “accidentes” como los que ha padecido el presidente de Endesa: seguimientos, incursiones nocturnas en su despacho... Accidentes o casualidades que no deberían pasarse sin explicaciones. La seguridad jurídica y personal son valores previos al juego de la competencia y del mercado.
Manuel Pizarro es persona estudiosa que conoce la letra y el espíritu de la ley y que ha demostrado celo a la hora de confiar en la justicia. La antipatía que le ha dispensado el actual Gobierno es tan injustificada como equivocada. Ha causado reveses innecesarios al Gobierno y problemas inútiles a la propia compañía. Es un caso evidente de ofuscación, de deficiente información y de corta inteligencia. Pizarro saldrá de Endesa con la mejor valoración de los accionistas de la sociedad y de la comunidad de los negocios, coherente con su responsabilidad y resistente a los enredos.
FGUrbaneja@wanadoo.es

No hay comentarios.: