martes, junio 12, 2007

Unidad para derrotar a ETA, no para salvar a Zapatero

Unidad para derrotar a ETA, no para salvar a Zapatero
Elsemanaldigital.com

12 de junio de 2007. En la reunión entre el presidente del Gobierno y el líder de la Oposición de este lunes los dos protagonistas han cumplido con sus obligaciones. José Luis Rodríguez Zapatero no puede acometer una gran política de Estado, como es la lucha antiterrorista, sin el consenso del centroderecha; y Mariano Rajoy, por su parte, no puede dejar solo a Zapatero, sean cuales sean los errores de éste y las diferencias entre ambos, si se le pide apoyo para derrotar a ETA. Derrotar a los etarras: tal es la exigencia de nuestro Estado de Derecho, y tal es la voluntad abrumadoramente mayoritaria de los ciudadanos. Los españoles quieren un futuro de unidad en un país en paz y libertad, y eso implica que ETA deje de existir sin cobrar ningún precio. Ningún demócrata español podrá desoír esa llamada, pero por la misma razón ninguno puede permitirse rebajas en el objetivo. Zapatero y Rajoy se han tendido la mano, como era imprescindible. Pero ese reencuentro no quiere decir que se olvide lo que ha sucedido en los últimos años, porque la unidad sólo tendrá sentido y será fecunda si se recupera para corregir las cosas que van mal. Rajoy ha renunciado, según sus propias palabras, a hacer "reproches", porque no es el momento; pero sí lo es de imponer un cambio de rumbo. Durante más de tres años el Gobierno y el PSOE han preferido las conversaciones con Batasuna y con ETA al apoyo del PP. Durante ese mismo tiempo los socialistas han desmontado el modelo de lucha antiterrorista más exitoso de nuestra historia, que permitió al Estado acorralar a ETA y dejó a la banda terrorista al borde de la extinción. El Pacto por las Libertades y la Ley de Partidos, con el consenso de PP y PSOE, redujeron el terrorismo abertzale a su mínima expresión, sin cargos públicos, sin financiación y sin protecciones de ningún tipo. Nada de reproches, sea: basta que Zapatero vuelva al camino que abandonó, renuncie al fracasado "proceso de paz" y demuestre sentido de Estado además de talante. La gran duda, en el centroderecha, es si Zapatero puede ser creído, y si la invitación a Mariano Rajoy es sincera o meramente interesada. No faltan los ejemplos de encuentros manipulados por La Moncloa. Hay que pensar que Rajoy sabe qué terreno pisa, y hay muchas maneras de comprobar la sinceridad de Zapatero: la ilegalización de ANV y la lucha policial implacable son dos modos de comprobar hacia dónde quiere ir el presidente del Gobierno. Y sobre todo, tanto en Álava como en Navarra, el PSOE tiene que elegir si pacta con los abertzales o con los constitucionalistas del PP y UPN. Por sus pactos los conoceréis: y allí se demostrará si la fotografía de este lunes era algo más que otra cortina de humo.

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