Navarra, la definitiva raya roja para Rajoy y Zapatero
Elsemanaldigital.com
19 de junio de 2007. El PSOE navarro de Fernando Puras ha pactado con Nafarroa Bai en todos los Ayuntamientos navarros donde ha sido posible. Por primera vez, y con los votos del partido de José Luis Rodríguez Zapatero, Patxi Zabaleta, independentista, ex miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna, consigue gobernar grandes municipios en la Comunidad Foral, a pesar de que en todos ellos la fuerza más votada fue UPN. El siguiente paso, técnicamente ya decidido y a falta de una confirmación desde la calle Ferraz, será que el PSN-PSOE, la testimonial IU y la coalición independentista NaBai se hagan con el Gobierno de Navarra. Lo que tendrá consecuencias. Sin duda.El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, ha tratado de comparar el pacto navarro contra UPN, que ganó las elecciones por gran diferencia, con la situación en Canarias, donde nacionalistas canarios y PP podrían unirse contra el socialista Juan Fernando López Aguilar. Pero los pactos en sí mismos, aunque incómodos y antiestéticos –y si PSOE y PP lo ven así, podrían cambiar la Ley de Régimen Electoral- son legales; el problema de Navarra es diferente por su trasfondo, y debe ser considerado por separado. El PSOE no ha ganado unas elecciones en Navarra desde 1987. Para eso hizo falta que el centroderecha se presentase dividido en cuatro candidaturas; y los socialistas no han tocado poder en Navarra desde que en 1996 la corrupción los arrojó a la oposición. Es lógico que Fernando Puras, como su presidente Román Felones y su secretario general Carlos Chivite, quieran ya "pisar moqueta". Pero si su meta fuese sólo ésa no necesitaría a los independentistas vascos. No.UPN se ha mostrado dispuesta a cualquier tipo de acuerdo con el PSOE, ya que ambos teóricamente comparten la defensa de Navarra dentro de España, es decir, el estatus actual. Ayer lunes, el Comité Ejecutivo de UPN para evitar que la presidencia del Parlamento foral pueda pasar a Nafarroa Bai el próximo miércoles, garantizó sus votos al PSOE sin contrapartidas. Hasta tal punto se llega. Miguel Sanz se ha mostrado dispuesto a retirarse de la vida política si él es personalmente obstáculo para un acuerdo, y los regionalistas han ofrecido al PSN cualquier cargo o puesto que deseen siempre que Navarra esté a salvo. Teniendo en cuenta que UPN tiene el doble de votos que el PSN es una indudable generosidad. Generoso, pero insuficiente. El PSOE ha rechazado esa mano tendida porque su meta no es sólo el poder, y en este sentido las peores sospechas del PP se ven cada día confirmadas. El PSOE quiere el poder pero además desea acorralar a UPN, expulsarla de las instituciones y condenarla, si es posible, casi a la marginalidad. Si la meta es reducir UPN, partido mayoritario y gobernante hace varias legislaturas, a la situación valiente y firme pero a menudo testimonial del PP vasco, se entiende la alianza con NaBai, fuerza abertzale radical, partidaria de la autodeterminación y en parte procedente de ETA y Herri Batasuna. En su última visita a La Moncloa Mariano Rajoy tendió una mano a Zapatero "para derrotar a ETA". Ese consenso no tendría sentido si el PSOE se aliase con los socios políticos de ETA en el Pacto de Estella para hacer que UPN, vencedora en las urnas, pierda el poder así. Menos sentido tendría si, como muchos analistas afirman, se tratase de una maniobra para hacer posible a medio plazo, en una o dos legislaturas, la integración de Navarra en Euskal Herria. Puras aún no ha hecho pública su decisión, pero si opta por Zabaleta ésta será su "hoja de ruta". En consecuencia, la de Rajoy sólo puede ser una: la oposición frontal a este juego antidemocrático con enemigos de la unidad constitucional de España, y la ruptura de todo consenso con Zapatero ante este nuevo juego disparatado con enemigos de la unidad constitucional de España. Las urnas, después, dilucidarán.
martes, junio 19, 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario