domingo, junio 17, 2007

Miguel Escudero, Entre unos y otros, Duran

lunes 18 de junio de 2007
Entre unos y otros, Duran
MIGUEL ESCUDERO

Hace años que ni me emociono ni me conmuevo con las declaraciones de ningún político, siempre estoy a tiempo. No será, desde luego, con las de Azkarate exigiendo al Gobierno pedir perdón por el bombardeo de Gernika y «por todos los crímenes cometidos en nombre de España». ¿Qué desfachatez! Le recomiendo la lectura íntegra del artículo 'Sufrir no da razón', incluido en el reciente libro de Javier Marías 'Demasiada nieve alrededor'.Se habla a menudo de las semejanzas y las diferencias entre los ambientes políticos del País Vasco y de Cataluña. Puestos a señalar, yo me fijaría en la actitud del líder de Unió Democràtica de Catalunya, coaligado con 'el partido de Pujol'. Por diversas razones no me encandila, quizá tampoco le otorgaría mi voto, pero me complace la calidad humana que exhibe en una serie de cuestiones. Josep Antoni Duran i Lleida acaba de publicar 'Entre una España y la otra' y, visto el panorama, creo conveniente que se conozcan algunas de sus opiniones. Así, cuando afirma que «la ciudadanía vive unos problemas y los políticos hablamos de otros que, en muchas ocasiones, generamos nosotros mismos». No puede ser más claro y más decente. Duran observa la relación que guardan entre sí la ignorancia y la altivez. Y advierte que ofrecer a los jóvenes un futuro fantasioso y alejado de la realidad es tanto como suscribir una póliza de segura frustración. Es más, es irresponsable dejar como herencia la esquizofrenia que consiste en negar a España, pero al mismo tiempo representarla. A este propósito, se mira al espejo y reflexiona sobre el hecho de haber sido recibido en el extranjero en su condición de diputado del Parlamento español como presidente de la Comisión de Exteriores, o bien pide cuestionarse qué modos de proceder «no se concilian con la respuesta que reivindicamos (los nacionalistas) del conjunto español». Es cierto que la voluntad de coherencia, sensatez y sentido de la realidad no es la dominante en 'la burbuja' nacionalista, tampoco en otras posiciones, pero existe. Para él «unos y otros, debemos dejar de ser adversarios» para preocuparnos del bien común, y declara que la derrota de ETA es la única que le interesa, no la del Gobierno ni la del PP. Al margen de 'los hunos y los hotros', «existe una España con la que me siento identificado».

No hay comentarios.: