La ética del presidente
POR EDURNE URIARTE
Un segundo aspecto de esta paz sucia hacia la que quiere conducirnos el presidente del Gobierno amenaza con superar en gravedad lo que parecía hasta ahora su lado más oscuro, la negociación política. Me refiero a las formas, al método. A la ocultación, la manipulación y la mentira sobre los tratos con los etarras. A la negociación a espaldas de los ciudadanos, de la oposición y de las demás instituciones del Estado y sobre asuntos para los que el presidente ni está autorizado ni legitimado.
Lo que ha concedido o prometido a los terroristas comienza a palidecer al lado de lo que ha ocultado a los españoles sobre esos tratos. Ha negado sistemáticamente todas las reuniones con ETA realizadas antes del 2004, o después, sin tregua terrorista, o tras el 30-D, con el proceso teóricamente cerrado. Cuando las pruebas sobre su existencia se han mostrado contundentes, hasta para la opinión pública más despistada, ha continuado mintiendo. Con otra modalidad. Manipulando su naturaleza y el papel del Gobierno.
De las que hizo el PSE, Zapatero alegó que las desconocía. Y de las que tuvo antes de la tregua o después del 30-D, ha explicado que se trataba de tomas de temperatura, de contactos para conocer la auténtica voluntad de la banda. Algo así como aquella reunión del PSE con Batasuna, para pedirles que condenaran la violencia.
El último dato sobre el papel de un secretario de Estado en las reuniones posteriores al 30-D demuestra que la información etarra, transmitida por «Gara», era cierta. Que se trataba de reuniones de negociación al más alto nivel, entre el Gobierno y ETA, y no de tomas de temperatura. O que todo el «proceso», desde antes de que comenzara y hasta después de que acabara oficialmente, es un gigantesco montaje llamado paz en torno a tratos inconfesables con una banda de criminales.
Las sombras que proyecta sobre la ética del presidente no sólo tienen que ver con sus flexibles principios sobre el tratamiento democrático del terrorismo sino con la ligereza de sus posiciones en torno a los límites de los gobernantes y el derecho de los ciudadanos a la verdad.
jueves, junio 21, 2007
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