Junta de Endesa: Manuel Pizarro, a hombros y por la puerta grande
Carmen Tomás
La asistencia fue masiva y los elogios y aplausos como en las mejores tardes de toros. Y Enel y Entrecanales votaron con la limitación estatutaria del 20%, a la espera del informe de la CNE.
21 de junio de 2007. "¡Aplausos para Manuel Pizarro! ¡Más fuerte!". Así se expresaba ayer en la junta general de Endesa uno de los casi 2.000 que asistieron. Entregados, como en las anteriores, los accionistas le dedicaron a Manuel Pizarro muchos piropos y vítores a su gestión al frente de la primera eléctrica española. Como en otras ocasiones en los dos últimos años, Pizarro salió a hombros y por la puerta grande. Los representantes de Acciona y Enel pidieron votar por el 20%. Lo hicieron finalmente por el 10%, como señalan los estatutos. Lo demás, de carril. Los plazos para la oferta de Entrecanales y los italianos siguen su curso. Hay que esperar al informe de la CNE y probablemente no será hasta septiembre cuando en otra junta general o extraordinaria se vote el desblindaje de votos que figura en los estatutos de la eléctrica.Lo que de nuevo ha quedado claro tras esta junta de accionistas es que Pizarro sigue cosechando éxitos y que si por los accionistas fuera no se movía en Endesa ni un folio. Desde aquel 5 de septiembre de 2005 en que, con el patrocinio del Gobierno, Gas Natural comenzó la opa menos empresarial que se ha visto en este país, en Endesa han sido conscientes de que al margen de la defensa numantina de la compañía de aquella oferta hostil, había que seguir trabajando para presentar las cuentas que ayer se ponían a consideración de los accionistas para su aprobación. En este tiempo, Pizarro ha defendido los intereses de los trabajadores y de los accionistas, pero sobre todo se ha defendido de la hostilidad de algunas compañías, de La Moncloa y sobre todo del Gobierno, que ha dejado a los organismos reguladores de España a la altura de los de Venezuela. A la inseguridad jurídica que existe en este país desde hace tres años se ha referido Pizarro en su intervención ante los accionistas. Como aquel día en que blandió un ejemplar de la Constitución para dejar claro que este país a pesar del Gobierno es un Estado de derecho y que la justicia está, o debe estar, por encima de todos, ayer volvió a dejar claro que la seguridad jurídica es vital para un país si quiere ser serio. Lo hizo en clara alusión a las persecuciones que ha sufruido en los últimos meses. Primero, por dos ¿agentes de la Guardia Civil? Y después por dos agentes del CNI. La vida privada está por encima de cualquier interés partidista, de gobierno o empresarial. Eso lo tiene muy claro Pizarro, quien desde luego no se va a amilanar ni se va a dejar intimidar por estos escandalosos espionajes de los que parece van a tener que responder en el Congreso los ministros de Interior y Defensa. También van a tener que responder ante la justicia -ya se han abierto diligencias- Miguel Sebastián y Carlos Arenillas, entre otros, por sus desmanes al frente de la oficina económica de Zapatero y de la CNMV. Personajes que han tenido mucho que ver con todo lo que ha pasado en torno a Endesa en los últimos dos años. Se va cumpliendo, aunque nos parezca tarde y escaso, aquello de que quien la hace la paga y el tiempo pone a cada uno en su sitio. El caso es que Pizarro ha pasado con nota el trámite de una junta que a priori podía parecer incómoda. Ahora a esperar cómo se desarrollan los acontecimientos con la perspectiva en el horizonte de un adelanto electoral que podría traer consigo un cambio de Gobierno y por tanto de una forma de hacer las cosas. Desde luego un cambio en la forma de abordar el mundo de las empresas. Veremos.
miércoles, junio 20, 2007
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