miércoles, junio 13, 2007

Carmen Tomas, Invertir en bolsa parte del fondo de pensiones, una decision polemica

jueves 14 de junio de 2007
Invertir en bolsa parte del fondo de pensiones, una decisión polémica
Carmen Tomás (El Semanal digital)

S E ha levantado una cierta polvareda después de que el Gobierno decidiera, sin consultar a los agentes sociales, que una parte del fondo de reserva de las pensiones se invierta en renta variable. Los sindicatos han puesto el grito en el cielo, no tanto porque se haya adoptado esa fórmula, sino porque la decisión sobre cómo, cuándo y cuánto de ese fondo se invertirá en la bolsa no se ha tomado en el seno de las mesas del diálogo social y tampoco en el Parlamento. La idea de rentabilizar una parte del fondo mediante su inversión en la bolsa no es ni nueva, ni única. Ya sabemos que la mayoría de los países lo hacen. Lo que resulta extraño es que este tipo de decisiones se tomen sin tener en cuenta al Parlamento, sin que se haya discutido, ni informado a los ciudadanos y a los agentes sociales. Ha dicho el vicepresidente Solbes para explicarlo que "si se hace bien, este tipo de inversión no tiene porque provocar ningún temor". Y la pregunta, claro, es: "¿Y si se hace mal?". Lo pagaremos todos. Puede que un 10% no sea un porcentaje elevado. Pero el fondo acumulará a final de año 50.000 millones y por tanto 5.000 millones no es una cantidad despreciable. Ahora se licitará entre varias gestoras la decisión de la inversión. Sin embargo, como cuenta el diario Negocio, al final el círculo más próximo a Miguel Sebastián, ex asesor de Zapatero, candidato socialista a la alcaldía de Madrid y de momento profesor de economía, es el que decidirá. Así el actual secretario de estado de Economía, David Vegara, y la directora general del Tesoro, Soledad Nuñez, formarán parte del comité supervisor de los movimientos de ese 10% del fondo de pensiones que se va a invertir en la bolsa. A todo esto hay que decir que dicho porcentaje no figura en el anteproyecto. El caso es que estas dos personas que van a formar parte de ese comité que se crea son altos cargos próximos a Sebastián. Con el primero coincidió en Intermoney y con la segunda le une ser ambos "minesotos", es decir, que estudiaron en la Universidad de Minnesota. La verdad es que da un poquito de vértigo que las decisiones se vayan a tomar en ese círculo, porque no hay que olvidar que la cuantía de la inversión la convertirá en una de los mayores fondos que acuda a invertir en renta variable. Ya sabemos bastantes cosas sobre cómo se las gastan Sebastián y sus amigos. Lo hemos visto con motivo de la opa a Endesa, tanto en la primera de Gas Natural, como en la segunda de E.On como en la tercera de Enel y Acciona. Y cómo no han reparado en mediar, manipular e intervenir en el mundo de las empresas. Ahí está el informe contra Francisco González, presidente del BBVA. La pregunta es obvia: ¿serán capaces de mantener la frialdad del manejo de ese dinero que es de todos los españoles? ¿Las inversiones se decidirán en función de la máxima rentabilidad o se producirán empatías o antipatías? Ya sabemos que todos los países lo hacen. Pero qué casualidad que en España se acometa en este momento, especialmente delicado en lo político y puede que en lo económico, y formen parte de ese comité de inversiones personas que no han dado muestras de imparcialidad en algunos casos publicados por la prensa y no desmentidos como los ya comentados de la opa última a Endesa o en las anteriores. La razón para acometer esta aventura parece estar en que otros lo hacen y la rentabilidad de su inversión es el doble que la de España. Puede ser un argumento. Pero ni en el fondo ni en la forma varía que haya una cierta sensación de desconfianza que, por supuesto, ha generado este Gobierno en otras cuestiones que en materia económica ha acometido en el pasado y en el presente. No es que los españoles seamos diferentes, es que quienes nos gobiernan no nos provocan precisamente confianza. Está pasando en el terreno económico y no digamos en el político. Si han mentido y mienten sobre cuestiones vitales como la lucha contra el terrorismo; o nos venden una reforma fiscal falsa; o ha habido que ir a los tribunales para esclarecer los usos y costumbres de la oficina económica de Zapatero, ¿cómo confiar en que nuestras pensiones van a estar a salvo? Es una cuestión de credibilidad y confianza. No vale con acusar de "paletos" a los españoles que no entienden esta decisión. Más bien pregúntense por qué los ciudadanos desconfían del control que se vaya a ejercer sobre la inversión y si las decisiones se tomarán con la frialdad que requiere.

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